Cayetano, papá: “Me cuesta describir las cosas que me pasan a partir del nacimiento de Paloma”

Cayetano y su hija Paloma a solas con Teleshow (Infobae)“Me encuentro transitando todos los lugares comunes, y me encanta”, dice Cayetano, que fue papá por primera vez en octubre del año pasado. Con Paloma en brazos encara esta charla con Teleshow a través de una ventana de Zoom. "Esta cuarentena me permite conocer su personalidad, su carácter, cosas que jamás pensé que tenían los bebés”, reflexiona, mientras divide su atención entre la entrevista y su hija, a quien no puede dejar de mirar.Su beba de siete meses y su mujer, Carolina Fortunato, son su compañía durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio mientras continúa con sus trabajos de manera remota. “Está bueno que nos permitan trabajar desde casa, cuidando nuestra salud y la de nuestras familias”, dice uno de los coconductores de Perros de la calle, en FM Metro; Cayetano también forma parte de la pantalla de DirecTV Sports.Cayetano y Paloma durante la entrevista con Teleshow—¿Cómo les cambió la vida la llegada de una hija?—Nos cambió desde el embarazo. Esta cuarentena me permite me permite compartir muchos más momentos, conocer su personalidad, su carácter, cosas que jamás pensé que tenían los bebés. Ahora me encuentro transitando todos los lugares comunes, y me encanta.—Está claro que estás enamorado de ambas, pero la situación de estar todo el día en casa con Caro y con Paloma, ¿cómo la llevás?—De eso no estoy enamorado (risas). Con Caro, cuando a uno le agarra la locura o la ansiedad y dice: “¡Basta de esta cuarentena!”, el otro lo tranquiliza, y viceversa. Entre los dos hacemos un buen equipo. Pero con un bebé, más allá de que es hermoso, también es difícil.—Un bebé demanda las 24 horas.—Sí, se duerme y a las 2 o 3 horas se despierta, y se vuelve a despertar. Es bravo. Dormimos mal, pero le pasa a todo el mundo, tampoco es algo que descubramos nosotros. Trato de transitarlo con el mejor humor posible dentro del mal humor que genera dormir poco.Nicolás Cayetano cuenta cómo vive la cuarentena en familia (Infobae)—Si le pregunto a Caro en qué momento te ponés insoportable y te quiere echar durante la cuarentena, ¿qué me va a decir?—(Le habla a A Caro) ¿En qué momento me pongo insoportable y me querés rajar de la casa? ¡No podés contestar: “Todos los días!". Nuestro foco de discusión son los sábados y domingos a la mañana cuando Paloma se despierta a las 6 o 7. ¿Quién se levanta? “Levantate vos porque yo hice radio todas las mañanas”. Y ella me dice: “Levantate vos porque yo me quedé con Paloma toda la semana”. Y los dos tenemos razón. Suelo levantarme yo porque ella estuvo con la beba de lunes a viernes. Entonces, fin de semana me toca a mí.Cayetano y Carolina Fortunato (@nicocayeta)—¿Duerme con ustedes o duerme en su habitación?—Duerme con nosotros. En su cunita, pero en nuestra habitación. Estamos transitando ese camino hacia su cuna que queda en la habitación de al lado, pero vamos de a poco. Hay que acostumbrarla a ella y también al padre. ¡Me encanta que duerma con nosotros!—Si es por vos puede seguir así hasta los 15 años.—¡Hasta los 18! No sé por qué hasta los 15... No, no. Entiendo que tiene que aprender a dormir sola y que la pareja necesita dormir sola también, pero la veo frágil, chiquita. Esto de ser padre primerizo hace que tenga algunos miedos que, con un poco más de experiencia, se irán yendo.—¿Cómo te encontrás con el papá que sos? ¿Te imaginabas así?—Soy padre dentro de lo que es mi propia personalidad. Soy medio torpe en la vida y lo soy también como padre. Eso se repite con un montón de cosas: soy cariñoso, soy lúdico y con ella juego un montón. Me da asco lo escatológico y me da asco cambiar pañales, aunque lo hago. Es todo lo mismo, pero reproducido a las cuestiones que tienen que ver con Paloma.Carolina y Paloma (@nicocayeta)—¿Qué te pasó al verla a Caro mamá?—Me encanta, amo verla mamá. Sabía que iba a ser una gran madre, no tenía ninguna duda. Por eso también tomé la decisión de que ella sea la mamá de mi hija, y ella, que yo sea el padre de la suya. Pero una cosa es pensarlo y otra es verlo. Amo cuando le da la teta, cuando se conectan. ¡Debo tener récord de fotos de amamantamiento! No me sorprendió Caro mamá porque esperaba todo lo que es.—¿Cómo es Paloma de personalidad?—Es de reírse mucho, le encanta jugar, le encantan los mimos, estar a upa. Es difícil que la podamos dejar mucho tiempo sola. Es muy familiera, muy mimosa. ¡Esa es la palabra que estaba buscando! Es muy mimosa.—¿En qué momento te sentiste papá por primera vez?—El nacimiento es un momento único. Lo tengo filmado por el obstetra. Ahí fui papá por una cuestión lógica, pero desde el momento que me contó que estaba embarazada empecé a tomar conciencia de las responsabilidades y del cambio de vida que se venía. Ahí fue, antes de que naciera.—Algo cambió durante el embarazo. Y después, en el parto, ¿ya dijiste: “Por ella, todo”?—Cuando nació no sentía que estuviera preparado para cuidar a una cosa tan frágil y tan chiquita. Tenía mucho miedo. Siempre lo hablo con mis amigos. Cualquier boludo o boluda puede ser madre, padre, entre los que me incluyo. Nadie te enseña. Simplemente: “Tomá, cuidalo, enseñale”. No me sentía preparado. Después uno va aprendiendo y dándose cuenta que se puede hacer, y se puede hacer bien. Al principio fue un shock de responsabilidad.(@nicocayeta)—Y si le pregunto a Paloma qué es lo que mejor le sale a su papá, ¿qué me diría?—Contarle cuentos, leerle e inventarle historias. Todas las noches le leo. Tenemos 5 o 6 libros, pero una vez que se terminan empiezo a inventar. Cambio los finales y los protagonistas de las historias. Eso me lo hacía mi viejo cuando era chiquito y me gusta hacerlo a mí también.—Toda una faceta.—Además termina siendo hasta un ejercicio creativo para uno mismo. Mientras me voy escuchando, me voy diciendo: “Cambiá el guión, papi, este ya lo contaste, andá para otro lado”. Me divierte.—Las mamás sentimos contradicciones respecto de los hijos porque te revolucionan la vida. No hay amor más grande en el mundo, y a la vez, te preguntás: “¡En qué me metí!, si era tanto más simple”. Los papás, ¿también tienen esas contradicciones?—Las madres tienen más, o al menos es lo que veo. Incluso, hormonalmente hay más modificaciones. Además, la demanda de comida y el embarazo está en la panza de la mujer, no en la nuestra. Un montón de cosas que nosotros no tenemos idea. Sin embargo, fue un cambio notorio, trascendente.—La ves a Pali, ¿y cuántos hijos fantaseás tener?—Depende a qué hora la vea. Cuando se despierta a las 4 de la mañana, la fantasía es tener a Paloma sola; si la veo a la tarde, tranquila, me gustaría tener más. Tengo muchos hermanos y hermanas y es hermoso crecer así. Somos amigos, cómplices, hablamos todos los días. Me gustaría que eso le pase a Paloma. Vamos a ver... Todavía no estamos buscando. La idea es más adelante, pero nunca se sabe.—¿Cómo estás viviendo la situación que estamos atravesando a nivel mundial y a nivel país? ¿Cómo te impacta?—Triste, por momentos angustiante. Nosotros somos privilegiados de poder transitar este momento con un techo, comiendo todos los días, trabajando desde casa y seguir teniendo ingresos sin casi arriesgar la salud. Muchísima gente no puede y se expone, y cada vez hay más contagios e incrementa el número de muertes. Me da miedo. No por mí o por mi familia; miedo social por los que no tienen las herramientas para enfrentar esta pandemia.—¿Hace cuánto no ves a tus papás?—Hace más de dos meses. La tecnología te permite verlos por camarita: como quieren saludar a Paloma todos los días, los veo desde el celular. No es lo mismo.—¿Algo de esa falta de contacto te angustia?—Sí, sí. Soy del beso, del abrazo, del mimo. No es lo mismo. Me falta dar y me falta recibirlo también. Jugar con mis sobrinos, asados con mis suegros, charlar... Todo eso me hace falta.—¿Y la pareja se reencontró post maternidad o paternidad? Hay un tiempo en el que solo importa la bebé...—No es que solo importa la bebé sino que es lo que más importa. Es difícil encontrarnos al mismo nivel que antes del nacimiento de Paloma. Si no está ella en el medio, hay un juguete o un pañal usado. Cuando ella duerme alguna siesta decimos: “Bueno, nos tiramos los dos en el sillón y miramos…". Y cada uno agarra su celular y se pone a hablar con su gente o a leer lo que quiera. Comemos juntos, tratamos de tener nuestro espacio para cenar, para charlar, contarnos nuestras cosas, y eso lo respetamos a rajatabla. Después, tal vez miramos alguna película o serie. Esos son los pequeños momentos que encontramos para compartir.—¿Se te volvió más lindo el mundo con Paloma?—Sin duda. Tengo un amigo que no quiere ser papá y me da todos sus argumentos. Es de esos amigos súper inteligentes, filosóficos, que te da todo el argumento de por qué no hay que ser padre o madre, y decís: “¡La puta madre! ¿Cómo pude ser padre? ¡Soy una basura!”. Y a veces lo llamo o le mando una foto y le digo: “No seas boludo, no te lo pierdas”. Cada uno hace lo que quiere, obvio, se lo digo en chiste y en serio, porque me cuesta describir las cosas que me pasan a partir del nacimiento de Paloma.Mirá la entrevista completa: (Infobae)Seguí leyendo:La declaración de amor entre lágrimas de Lourdes Sánchez para el Chato Prada: “Lo volvería a elegir una y mil veces”Fredy Villarreal recordó el día en el que casi se enfrenta a golpes con Gerardo Sofovich: “Me saqué la peluca y me planté”

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La reacción de la China Suárez ante el anuncio de la extensión de la cuarentena: “Qué ganas de llorar”

La reacción de la China Suárez ante el anuncio de la extensión de la cuarentena: “Ganas de llorar"Este sábado, mientras el presidente Alberto Fernández anunciaba la extensión de la cuarentena en la Argentina hasta el 7 de junio, la China Suárez se expresó a través de sus redes sociales al respecto. Frente a esta nueva decisión de prolongar el aislamiento social preventivo y obligatorio, la actriz de 28 años se mostró ansiosa y totalmente intranquila, al punto de recibir el consuelo de todos sus seguidores. “Queda mucho por delante. Qué ganas de llorar”, dijo la mamá de Rufina Cabré y Magnolia Vicuña y miles de fanáticos se dispusieron a alentarla. Los mensajes a través de su cuenta oficial de Twitter continuaron y la pareja de Benjamín Vicuña se digirió directo a sus followers: “Si alguien se mantiene positivo, me cuenta cómo? Gracias”.La publicación de La China Suárez“Pienso en lo privilegiados que somos algunos en poder quedarnos en casa. Pienso en la gente vulnerable que se arriesga todos los días por un plato de comida, entonces me doy cuenta que es hipócrita quejarme. Un mal día es un mal día, todo pasa..”, “Tengo a mi familia sana. Mi papa en su casita y sano... Qué más se puede pedir para mantenerme positiva. Tengo trabajo y mi marido también, soy una privilegiada hoy en día”, “Ya me acostumbré a estar en casa y le encontré el lado bueno o puede que me esté auto-convenciendo para no pegarme un tiro”, “Pensar en que pronto podremos estar con los que queremos y el saber que están bien”, fueron algunas de las decenas de respuestas que recibió la actriz ante la pregunta que había realizado.Ya hace más de dos meses que la mayoría está cumpliendo con la cuarentena en su casa, sin saber cuándo podrá retomar su día a día con normalidad. En este contexto, la China confirmó hace unos días que está embarazada. Está feliz, esperando un hijo con Benjamín Vicuña. Más allá de estar disfrutando de su hijita, la nena que tuvo con Nicolás Cabré, Rufina, y su pareja, tiene muchas ganas de salir.Es por eso, que el viernes pasado desde su cuenta de Twitter, la actriz compartió un GIF de un nene llorando desconsoladamente mientras se agarra la cabeza. “Oh, por Dios”, dice el joven, harto. “¿Viviremos encerrados?”, se preguntó Suárez.Días atrás, recostada sobre su cama, mirando a cámara, con un brazo sobre su rostro y otro tapándose los pechos, Eugenia La China Suárez decidió confirmar que está esperando su segundo hijo con Vicuña, quien en ese momento se mostró optimista al momento que vive el mundo con la llegada de un bebé en medio de la pandemia. “Elijo creer, quiero creer que serás la protagonista de un futuro mejor para todos. Quiero creer que traerás la primavera llena de flores, dignidad y libertad. Quiero creer que recordaremos tu embarazo en cuarentena como una anécdota tragicómica rodeada de amor y reflexión", sostuvo el actor chileno.SEGUÍ LEYENDOLali Espósito reconoció que estuvo peleada con “La China” Suárez y reveló los motivosLa confesión retro de un actor de “Casi Ángeles”: contó que salió al mismo tiempo con Lali Espósito y la China SuárezQué dijo Benjamín Vicuña sobre el embarazo de la China Suárez y los acuerdos con Pampita para cuidar a sus hijos en cuarentena

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Nati Jota criticó la belleza de Brad Pitt, fue cuestionada y ella respondió con un rap: “No merezco tu veneno”

El rap de Nati Jota (Damián Rodríguez/Twitter: @natijota)La periodista Nati Jota, se volvió tendencia en Twitter tras compartir su primer tema de rap en la red social al que llamó ''Brad Pitt''. Todo comenzó cuando hace unos días indicó que no le gustaba uno de los actores más reconocidos del mundo, y que fascina a millones de mujeres. De inmediato encendió la polémica y la influencer respondió con un video rapeando.“¿En serio les gusta este chabon?”, publicó la joven en su cuenta de Twitter, junto a una imagen de Brad, y el comentario tuvo gran repercusión. Ante esto, Nati Jota apostó aún más fuerte y decidió hacer un rap para decir lo que pensaba, e incluso mencionar las cientos de críticas que recibe en las redes sociales.“Me cag… de la risa con lo que me responden. Loco, no se puede decir que no te gusta físicamente alguien, que te putean!! Que car… Pensar que en mis primeros tiempos de tuiter yo era re mil bardera en serio, ahora ni una pavada puedo decir. Que paj…”, escribió. Hasta se despachó con una encuesta, para que la gente vote, comparándolo con Thiago Bedoya Agüero, personaje de ficción interpretado por Peter Lanzani en Casi Ángeles.La pregunta de Nati Jota“¿Qué tiene de malo que no me guste Brad Pitt? Pareciera más malo que morir de Covid. Vos destilás tu odio, pensando que no leo, la verdad a mi me afecta y no merezco tu veneno”, comienza cantando la periodista.“Antes estaba triste y me faltaba una cosa. En Twitter siempre dicen que eso es una chota. Borré la aplicación, estoy desconectada, me hace bien y siento que por fin no pasa nada”, continúa.Y allí aparece otra joven con una guitarra, que repite a modo de estribillo: “Soy Nati Jota, no te tiro la posta, puede que me esté confundiendo es que estoy aprendiendo”. “Yo no te hice nada, resentimiento tengo poco, aunque sufra no me enojo sé que estamos todos locos", cierra Nati.Recordemos que durante la semana, Nati Jota reaccionó ante la llamativa declaración de un participante en el programa de Guido Kaczka de El Trece. Y hace unos meses, tuvo una fuerte pelea con Yanina Latorre. Todo comenzó cuando la panelista de Los ángeles de la mañana la criticó en las redes sociales por publicar un video con Grego Rosello en el que simulaban ser una pareja que intentaba tener relaciones sexuales, pero solo se tocaban con los codos para evitar contagiarse de coronavirus.“No me parece que es un video polémico, para mí fue divertido, pero para mucha gente no. Lo cual no me enoja que no les haya parecido divertido, porque el humor es algo subjetivo. Sí no me gustó que me traten de ignorante o de hueca por hacer un video con humor que además intentaba concientizar”, aseguró la periodista en ese momento.SEGUÍ LEYENDONati Jota tuvo un enfrentamiento con un taxista en “Bienvenidos a bordo”El enfrentamiento entre Yanina Latorre y Nati Jota por un video que armó la instagramer, “El sexo en tiempos de coronavirus”“No te rindas”: el mensaje alentador de Eleonora Wexler, Facundo Arana, Mónica Ayos y otros 18 artistas

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La increíble vida de la primera “cholula”: tiene 91 años y fundó un club de cazadoras de autógrafos que inspiró esa palabra

Adela Montes tiene 91 años y se dedica al periodismo de espectáculos desde la adolescencia (Captura - TV Pública)“¿Qué cómo nace mi admiración por los artistas? Yo era de familia muy, muy, muy humilde, muy pobre, así que viví en una Buenos Aires muy particular, de conventillos, donde había muchísima gente en el barrio. Vivíamos en Larrea entre Juncal y French; parece mentira, pero ahí eran todos conventillos en los años 30 y pico”, le cuenta a Teleshow imparable y sigue: “Una vez cada quince días íbamos con mis hermanos a un cine de barrio que se llamaba Roxy, en Las Heras y Agüero, y veíamos las tres películas que daban. Un día era de cowboys, las que decían que eran ‘de varones’; otro día daban películas nacionales ¿no? Y de ahí nació, por ver tanto cine. Después empecé a pedir autógrafos a esos artistas del momento”.Adela Montes tiene 91 años y se dedicó desde muy chica a lo que más ama: seguir vida y obra –o mejor: obra y vida, el orden de los factores a veces puede alterar el producto– de los artistas más importantes del país. Tal fue su fascinación por actrices, actores y estrellas de todo tipo que cuando era una adolescente creó un particular club con cientos de integrantes: el de las cazadoras de autógrafos, que esperaban a las celebridades en la puerta de radios y teatros (“parece una cosa tonta, pero era la forma de acercarse al artista: nosotros pedíamos los autógrafos, decíamos dos palabritas y nada más; ahora los paran, les piden selfie, que se saquen la foto, la foto, la foto, y, pobres, no pueden”, señala).Adela Montes junto a Mirtha Legrand. La periodista fue parte de "El club de la amistad", un grupo de admiradores de las hermanas Legrand que llevaba adelante colectas solidarias en los años '50 (Gentileza: El Espectacular - Tea Arte) (CPS/)De aquellas esperas y acercamientos ingenuos en los años ‘40 y ‘50, junto con jóvenes como ella, fanáticas del mundo artístico, surgió el mote que se usa hasta hoy: la palabra “cholula”. Y también una carrera notable que la llevó a formar parte de las radios y las revistas más importantes del siglo XX en el país. Porque a diferencia de las demás, Adela no paró: pese a haber vivido una infancia dura, trabajó con tanto esmero que pasó a ser, con los años, una de las periodistas de espectáculos más reconocidas del país.De la fábrica a la puerta de la radio“Nací en 1928 y empecé a trabajar a los 12 años, cuando terminé sexto grado, como les pasaba a casi todos los chicos de mi edad”, recuerda desde su departamento porteño, donde hoy pasa los días de cuarentena la periodista. Hija de una madre que trabajaba limpiando casas y planchado y de un padre taxista, Adela tuvo una infancia sacrificada: “Así que era ir a trabajar, después volver a casa a hacer alguna comidita o calentar comida que mi mamá dejaba. Y después ir a una academia a estudiar taquigrafía y dactilografía, que era lo que se necesitaba para poder trabajar en oficinas, en otros lugares. Con el tiempo empecé a ir a los cines baratos”.Una reunión de "cazadoras de autógrafos" (Gentileza El Espectacular Tea Arte) (CPS/)— ¿En qué trabajaba en ese momento?—En una fábrica que quedaba a siete cuadras de casa, era de toallitas higiénicas y fue de las primeras que se hicieron acá en el país. Bueno, trabajaba de seis de la mañana hasta las doce, porque era menor de edad, por supuesto. Casi todas las chicas que trabajábamos ahí éramos chicas muy jovencitas.— ¿Usted se encargaba de confeccionarlas?— No, confeccionar no. Bueno, era todo un trabajo. Una persona cortaba el algodón, yo estuve más en la parte de peso del algodón. Teníamos una mesa donde éramos tres chicas: cada toallita tenía un peso especial, por eso la balanza ya tenía unas pesitas, y nosotros o le sacábamos algodón o le poníamos más algodón para conformar el peso. Entre paréntesis, nunca me voy a olvidar que una se llamaba Julia López, la otra era Carmen, una joven mulata que llegó a trabajar como extra de cine en películas. Esa fábrica fue la primera que también tuvo unos aparatitos compactadores: te daban unos cubitos, entonces la toallita se ponía en ese aparato, eso lo comprimía y quedaba un cuadrado que podías llevar en la cartera en vez de andar con un pedazo de algodón grande.La "cholula" junto a grandes figuras del espectáulo, durante una celebración sorpresa de su cumpleaños en la década del '80 (Gentileza El Espectacular TEA Arte) (CPS/)—¿Después de la fábrica estudiaba dactilografía?— Sí, y de la academia donde estudiaba después iba por lo general con un grupito de chicas a las que también le gustaban los artistas a Radio Splendid, que quedaba a cuatro cuadras de la academia. Ahí veíamos a los artistas de ese momento que de alguna manera nos representaban, por la juventud.— ¿Quiénes eran?— María Duval, por ejemplo, era una de nuestras ídolas de las que recién empezaban pero ya eran estrellitas y habían hecho cine ¿no? Ella fue madrina del club de cazadoras y con el tiempo Narciso Ibáñez Menta y Zully Moreno fueron los presidentes honorarios. Admirábamos a varios que actuaban en Radio Splendid: nosotras íbamos y le pedíamos los autógrafos. Y de ahí fue que derivó que yo siguiera pidiendo autógrafos y después de participar de El club de la amistad –que fue un club de admiradoras de Mirtha y Silvia Legrand– surgió el Club de cazadoras de autógrafos con un grupito de chicas. Hubo una periodista de Radiolandia que se llamaba Mendy que al vernos siempre juntas y pidiendo autógrafos, o yendo al estreno de películas argentinas, que nos hizo una nota. A partir de ahí tuvimos cierta importancia, porque lo del club era una cosa novedosa, que se veía sí en las películas americanas, ahí estaban las fans pero acá no se conocía tanto.La periodista junto a Olga Zubarry (Gentileza El Espectacular - TEA Arte) (CPS/)— Hasta que surge la idea de hacer un programa de radio.— Sí, fue cuando tuve la audición de Las cazadoras..., a fines de 1948, en Radio Libertad, y toda la década del ’50 en Radio Mitre. Para entonces ya no pedíamos autógrafos, yo ya era grande (risas).— Mientras tanto, el club crecía...— Es que por la audición de las cazadoras de autógrafos llegamos a tener más de tres mil socios. Para ese entonces escribíamos también en Mundo Radial, una revista que se editaba en todo el país. Era una revista de espectáculos que era de la editorial de los dueños del diario El Mundo. Así que fuimos muy famosas. El programa era con público, así que se transformó en algo de locura y vinieron todas las actrices y actores que hubo en el país, todos estuvieron con nosotras. Porque ya nos conocían de pedir autógrafos.En la alfombra roja, durante la entrega del Martín Fierro de cable el año pasado (Facebook)— De la calle, claro.— Sí, de pedir autógrafos, de cuando íbamos a la radio y hablábamos con ellos. Porque éramos bastante educaditas en ese sentido, no íbamos a pedir cosas, solamente era el autógrafo y tratar de charlar un poco. Como había tiempo, los actores de radio iban con mucha anticipación porque tenían que ensayar y todo, entonces se quedaban a veces charlando con nosotros. Y nosotras preguntábamos cosas de familia, de la vida de ellos, qué sé yo. Entonces estaban chochos con el grupito nuestro y eso mismo nos sirvió para la audición. Además, en ese tiempo las audiciones eran más informativas del movimiento cinematográfico, en cambio nosotras abarcábamos todo, porque llevábamos gente del teatro, de cine y de radio.— ¿Y qué hacían los clubes de admiradoras en ese tiempo?—Venían a la radio a ver a sus artistas cuando los entrevistábamos. Así fue que de nuestro grupo fue salieron más grupos de clubes de admiradoras y de admiradores. ¡Éramos tantos que parecíamos la CGT! (risas). Hacíamos reuniones, en el auditorio de Radio Mitre, después de la audición cada dos meses, pero les pedíamos a los clubes siempre que hicieran también obras de bien. Era algo que habíamos hecho nosotras antes, cuando estábamos con El club de la amistad, que hacíamos colectas para armar ajuares para el Hospital Rivadavia, donde tenían hijos muchas chicas que eran casi todas solteras.Con 91 años, Montes continúa ejerciendo su profesión. Es miembro fundadora de Aptra, desde 1958, y también forma parte de la Asociación de Cronistas de Cine y la Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE) (Facebook) (Patricio Cabral/)— ¿Cuáles eran los clubes más grandes?— Uno de los clubes que me acuerdo que juntaban y que hacían cosas era un club de Raphael, del cantante español. Te estoy hablando de los años 40 y pico. También estuvo el club de Mirtha y Silvia. Después el club de Zully Moreno, el club de Tita Merello, el club de Duilio Marzio. De los galanes, bueno, todos tenían su club.Durante sus días de radio, Adela contactaba a los invitados por teléfono (“no había tantos intermediarios como ahora”, recuerda), escribía las preguntas para cada programa y hasta se encargaba de los guiones, en una radio en la que había poco espacio para la improvisación. Lo hacía sin recibir un centavo a cambio, tal como relató en más de una ocasión: un productor, que pagaba por el espacio radial y recibía dinero en concepto de publicidad, estafó a las cazadoras y jamás les pagó por su trabajo.Junto a Cacho Fontana durante una entrega de premios (Gentileza El Espectacular) (CPS/)“El sinvergüenza que era dueño la audición nunca nos pagó, y yo hacía las llamadas telefónicas, hablaba con los artistas, y después, como no tenía máquina de escribir en casa, usaba una que me prestaban en Estudios Ayacucho, que fue la primera casa acá en Argentina donde se grababan discos. Ahí ya pasé a trabajar en la firma Dubarry, donde estuve 42 años, hasta que quebró en el ‘85. En las revistas siempre pagaron chaucha y palito”, apunta.El nacimiento de “Cholula”Por la gran repercusión de su programa radial, Adela comenzó a escribir en medios gráficos. A las revistas, junto a las demás cazadoras, llevaba información de las celebridades hasta que fue ganando su lugar. Primero en Mundo Radial, en 1953, y a partir de 1958 en Canal TV, la primera revista argentina dedicada a la televisión, fundada por Mariano de la Torre. De esos días de redacción surgió una palabra que pasaría a definir a las personas que admiraban a los famosos.“En la revista Canal TV estaba Toño Gallo, un dibujante que estaba fascinado con todas las historias de las cazadoras. En realidad, lo sorprendía el hecho de que alguien fuera a pedir autógrafos. Él sacó una historieta que era Cholula, loca por los astros en la revista. Él me preguntaba qué habían hecho las cazadoras, dónde habían estado y después algo de eso aparecía en el chiste. Que no eran chistes, en realidad eran viñetas. Siempre nos decía dónde fueron, qué pasó, qué hicieron, y yo le decía: ‘¡Pero vos sos más cholulo que la Cholula esta!’", afirma entre risas Adela. “Y, bueno, el término me quedó a mí, como yo estaba en la revista y había sido cazadora, siempre me lo adjudicaron”.Adela y su club de cazadoras de autógrafos le sirvieron de inspiración al historietista Toño Gallo para la creación de su personaje. Con los años, el mote de "cholula" se impuso para señalar a las personas que admiran a las figuras del espectáculo— ¿Pero la palabra de dónde viene?— Todas las chicas tenían sus sobrenombres. A una de las cazadoras que había sido presidenta le decíamos Baby, que no le gustaba. A la que hacía la audición conmigo, Laura, le decían Tita. Mi hermana y yo no teníamos, pero había otra que se llamaba Pepa y una a la que le decían Chola. Creo que a Toño le gustó eso de Chola, pero al final quedó Cholula.Vida de periodistaDesde aquellas primeras columnas, la carrera de Adela Montes, que en paralelo continuaba trabajando en una oficina, siguió en ascenso.“Cuando cerró Canal TV ya pasé a Antena, en la época que estuvieron Eddie Consalvo y Amelia Ríos, que eran bárbaros porque hicieron una revista moderna, hermosa, que después naufragó. Yo hacía chimentos nomás. Después pasé también a la revista Gente, donde hacía variedades, en las dos últimas páginas. Ahí no era la información fría de ‘Pepe Soriano hace tal cosa’ sino algo así como ‘Pepe Soriano estuvo con su mujer en tal lado y contó que va a hacer tal cosa’”, recuerda la periodista, que también colaboró en distintas publicaciones de la editorial Perfil, en Semanario, Tal cual, Radiolandia y TV Guía. En la actualidad, pese a que cerró su histórica edición en papel, Adela continúa colaborando con la revista Pronto, donde llegó a desempeñarse hasta como correctora.Las viñetas de "Cholula" se creaban con las anécdotas que Adela le contaba al dibujante— ¿Cambió su forma de trabajar con el paso de los años?— No tengo computadora y no sé manejarme bien con la computadora. En las revistas antes escribía a máquina. Después mandaba todos los chimentos y los pasaban. O les contaba toda la información que yo tenía, porque más que nada estaba así como de informante. A la vez a veces ocurría algo y me decían: ‘Llamala vos que sos amiga, llamá a Irma Roy y preguntale tal cosa’. Como sabían que yo tenía llegada, los llamaba. Que también era esa forma de tener otros chimentos, porque yo llamaba para los cumpleaños, y diciendo “cómo estás”, “qué hiciste”, “dónde fuiste”, “qué pasó” me enteraba de otras cosas que no tenían nada que ver con lo artístico.— Una forma especial de conseguir la información.— Sí, ese siempre fue mi método para enterarme las cosas. Y, después, también hay gente que te llama y que te dice la verdad. Porque te llaman algunos, ahora sobre todo peor, que mandan información, cualquier información tonta, o mala. Entonces tenés que averiguar bien. Hay que chequear todo lo que te mandan, porque si no ponés cualquier cosa. Bueno, pasó el otro día con Hilda Bernard, que hicieron circular que había fallecido. Yo tengo llegada pero no tenía más el teléfono de la hija, porque no sé si se había mudado o lo cambió. Pero como yo me manejaba con ella averigüé el geriátrico en el que estaba y conseguí hablar. Es un geriátrico muy lindo por Núñez. Así que llamé y no, Hilda estaba viva, así que enseguida avisé para que mandaran nota.La periodista participó el años pasado de una entrevista en "Juventud Acumulada" con la periodista Fanny Mandelbaum por la TV Pública (TV Pública) (Infobae)— ¿Cómo se lleva con la tecnología?—No me sé manejar, soy muy bruta. Mi ahijada me regaló un celular pero no lo sé usar, saco los mails y algunas cosas, pero ya hay otras cosas que no. Así que sigo llamando por teléfono, por ahora me estoy manejando así. Pero tengo que ir a aprender, viste que hay unas casas que te enseñan.—¿Conserva algo de los autógrafos o de las cosas que le fueron regalando las figuras del espectáculo todos estos años? — Sí, pero muy poco. De los autógrafos casi nada porque me los robaron y me los perdieron. Porque en los años ’50 fue el furor de la grafología. Entonces todos me pedían. Y en Canal TV tuve un compañero, un gran experto en jazz, que también era grafólogo, que decía que por la letra te sacaba cómo eras. Un día me pidió dos álbumes de autógrafos: ¡dos, no uno, dos le presté! ¿Y qué pasó? Se murió el hombre repentinamente, en menos de un mes. Era solo, yo hice llamados, fui a la casa a hablar al portero para saber si tenía algún pariente. Claro, ¿quién iba a ponerse a buscar ahí adentro con un tipo que tenía colecciones de discos por todos lados, de música, de libros? Nadie iba a encontrar ahí mis álbumes. Ahí perdí muchísimo. También me pasó que presté y regalé fotos cuando surgió Canal TV, que era una revista nueva completamente y no tenía archivo.Adela Montes en un estreno teatral. La periodista asegura que antes de la cuarentena veía todo lo que aparece en la cartelera porteña (Facebook)— ¿Cómo está llevando los días de cuarentena?— Tuve el problema de que perdí la visión de un ojo, pero del otro todavía veo, gracias a Dios, y tengo cientos de libros en mi casa. Así que me dedico a leer, que me encanta. Hice hasta sexto grado pero leí toda mi vida: con mis hermanos éramos pobres, pero comprábamos unos libritos de una editorial española que editaba unos ejemplares toscotes, de cartón, con las hojas de papel de diario con cuentitos infantiles y después novelas juveniles. Así que eso me sirvió para ser correctora, porque yo realmente tengo también memoria visual por suerte.— ¿Y ahora qué lee?— Me encanta el policial, siempre me gustó. De los actuales a la que sigo mucho es a Claudia Piñeiro. Pero nuevos nuevos no estoy leyendo, leo lo que tengo en casa. Pero de ella sí he comprado casi todos los libros.— ¿No le da miedo la pandemia?— Siempre fui muy fatalista, así que no me asusto mucho. Bueno, me asusto, tampoco me hago la loca. Pero siempre pienso que si me va a agarrar algo, me va a agarrar lo mismo: aunque me meta debajo de la cama, el bichito me va a picar. Entonces me cuido sí, pero hasta cierto punto. Y trato de calmar, ya he calmado a muchas amigas, les digo que no se aterroricen.Seguí leyendoDe Miss Argentina a “El Clan de Patsy”: la sorprendente vida de Patricia Lage, la “Xuxa nacional” de los años 80Picky Paino, la heroína de “Expedición Robinson”, a 20 años del juego que paralizó al paísFlores unidas con alambre y hits imbatibles: los secretos de “Corazón valiente”, el disco que consagró a Gilda hace 25 años

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Debra Winger, la actriz de “Reto al destino” que decidió alejarse de Hollywood en la cima de su carrera

Debra Winger en enero de este año (Crédito: Shutterstock) (Stephen Lovekin/Variety/Shutterstock/)Muchos la recuerdan por sus papeles protagónicos en el drama La fuerza del cariño (1982) junto a Shirley Mclaine, Peligrosamente juntos (1986) con Robert Redford o la exitosísima Reto al destino (1983) donde enamoraba a un súper joven Richard Gere. Lo cierto es que esta chica que tenía todo para triunfar tomó la decisión más inesperada, y optó por el alejamiento de la vida de la ciudad de la fama.Las tres veces que fue nominada al premio Oscar no fueron suficientes para Debra, ni tampoco los cientos de miles de dólares que ganaba en cada una de las películas. La actriz decidió quedarse en su casa antes de que Hollywood le dijera que era muy vieja.El inicio de su carreraNacida bajo el nombre de Mary Debra Winger en 1955, pasó parte de su adolescencia en un kibbutz de Israel y formó parte de las Fuerzas de Defensa de ese país. De regreso a los Estados Unidos, y luego de recuperarse de un accidente que la dejó inmovilizada durante 10 meses tras de caer de un carrito en un parque temático en el que trabajaba, Winger comenzó su carrera artística en diferentes publicidades. Pero su aparición en la película Slumber Party 57 fue el inicio en la pantalla grande.Entre los años 1975 y 1979 formó parte de la serie estrella de esos años que era La mujer maravilla, como la hermana menor de la protagonista. Allí comenzaron los primeros atisbos de la personalidad definida y fuerte de Debra. A pesar de que había investigado sobre los cómic de esta superheroína y llevaba esas ideas al set de filmación, los productores la desanimaban y decían que solo girara sobre sí misma porque esa era “su función”. En una entrevista a la revista Esquire afirmó que el vínculo con Lynda Carter -la protagonista de la serie- era sólo porque estaba preocupada para que no llevara la mismas sombras en los ojos que ella.Debra Winger en una escena de La mujer maravilla junto a Linda Carter y Carolyn Jones (Crédito: IMDB)Winger tuvo que luchar entonces con el estereotipo de estrella de la época que la consideraba poco “agraciada” para ser una nueva star. A fuerza de talento logró escalar hasta lo más alto.Pero este enojo y desacuerdo con el establishment hollywoodense le jugó en contra y rápidamente se empezó a difundir la idea de que Debra Winger era una actriz “difícil para trabajar”. Con estas contradicciones la actriz recuerda que durante el rodaje de Reto al destino le obligaron a tomar pastillas para eliminar la retención de líquidos y parecer más delgada. El final de esta película es un emblema dentro de las historias del cine y se convirtió casi en un hito. La joven Debra es rescatada de la fábrica en la que trabaja y alzada en los brazos del personaje de Richard Gere, al que definió como un “muro de ladrillos”: “En cuanto me sacaron en brazos de aquella puta fábrica me di cuenta de que no quería volver a hacer algo así”, afirmó Winger mirando hacia el pasado de su carrera. Así fue como se resistió a formar parte de la promoción del filme.Debra Winger y Richard Gere en "Reto el destino" (Crédito: Shutterstock) (Carol Mc Cullough/Paramount/Kobal/Shutterstock/)De esta manera se fueron sucediendo las nominaciones al Oscar, las broncas con Shirley Maclaine durante la grabación de La fuerza del cariño y la mala fama sobre su carácter, que no dejó de crecer. Luego llegaría Olvidate de París junto a Billy Cristal, que quiso emular el éxito de Cuando Harry conoció a Sally pero no logró acercarse al éxito de taquilla de aquella mítica comedia romántica.Tener 40 años en HollywoodLa vejez en Hollywood no es un tema que corra la misma suerte que el paso del tiempo en otra industria. La llegada a los 40 significa un antes y un después para las actrices que se sienten obligadas a reinventar su carrera. “Mi único consejo, si les preocupa envejecer, es que tengan menos espejos en casa”, afirmaba una Debra Winger alejada de la industria que de hecho también se animó a opinar sobre sus colegas contemporáneas: “Michelle Pfeiffer y yo tenemos la misma edad. Empezamos en este negocio juntas, pero ahora parece mi hermana pequeña. ¿Cómo puede ocurrir algo así?”, decía Winger defendiendo el paso del tiempo en el rostro de las mujeres.La leyenda cuenta que un día conduciendo un auto junto a su marido por Irlanda se bajó de coche y se dijo a sí misma: “Se acabó, me harté”. Así, Debra decidió alejarse de la actuación para vivir en su granja junto a sus hijos (uno de ellos fruto de su relación con el actor Timothy Hutton). Entonces dejó de leer guiones, de esperar esa llamada de algún productor o director y se sintió libre después de mucho tiempo.En el año 2002, la actriz Rosanna Arquette se animó a rodar un docufilm llamado Buscando a Debra Winger, en el que diferentes actrices de arriba de 40 años daban su opinión acerca de las presiones de formar parte de la industria y las exigencias estéticas para las mujeres. La maternidad y los horarios a contramarcha de la vida escolar hizo que muchas actrices se alejaran de Hollywood. En el documental se ven las opiniones de Diane Lane, Whoopi goldberg, Emmanuelle Beart, Meg Ryan, Vanessa Redgrave, Jane Fonda, Laura Dern y la mismísima Debra Winger, entre otras. Todas reflexionan sobre las presiones con respecto a su imagen y la necesidad de encontrar un equilibrio entre la maternidad y la vida de actriz. “El hecho de tener que sentarme una hora frente al espejo para arreglarme cada mañana me deprimía”, dice Debra en este documental. Y afirma que eligió su vida alejada del entretenimiento para dedicarse a sus hijos.VIDEOActrices opinando en el documental sobre Debra Winger (Infobae)Una mujer alejada de la IndustriaActualmente tiene 65 años y de vez en cuanto la vemos participar de alguna serie o película. Formó parte de The Ranch, la ficción de Netflix que tenía como protagonista a Ashton Kutcher y de In treatment, así como también en el filme La boda de Rachel.Pero el retiro de Debra Winger es un hecho y ya casi nadie la reconoce por la calle. Como le sucedió a la gran actriz Bette Davis, que llegó a publicar un aviso clasificado pidiendo trabajo luego de haber sido una estrella de los años de oro de Hollywood, parece que la historia personal de Debra tomó como base lo que le sucedió a Davis y logró adelantarse al desenlace inevitable de las actrices en su época. “Veo algo de mí en Debra Winger”, afirmó Bette Davis.Una rebelde que supo decirle no a Hollywood, a los mandatos patriarcales y las presiones sobre el cuerpo y la vida vacía más allá del set de filmación.SEGUÍ LEYENDOLynda Carter, “La Mujer Maravilla”, reveló que sufrió acoso sexual: “Hacían agujeros en mi camarín para ver cómo me cambiaba”Susan Sarandon, la estrella incómoda para Hollywood que quiere arreglar el mundo

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