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Cómo organizar un encuentro con varias personas sin volverse locos usando Doodle, Strawpoll, Google Calendar o Telegram

Los correos y la mensajería instantánea nos han facilitado la tarea de organizar un encuentro, pero puede que te eches a temblar cuando pienses en la de mensajes y confusiones que implica algo como montar una cena entre catorce personas a través de un grupo de mensajería. Antes de decidir la fecha y el lugar se pueden llegar a mandar cientos de mensajes.

Afortunadamente hay servicios con los que, añadidos a un correo o un grupo de mensajería, nos facilitan la tarea. Vamos a ver algunos de ellos para que cuando te toque organizar un evento familiar o entre amigos no acabes perdiendo la paciencia.

Doodle simplifica la elección de una fecha

Elegir la fecha de un encuentro entre varias personas puede simplificarse mucho con Doodle. Se trata de un servicio gratuito, que puede usarse de forma muy casual y sin ni siquiera registrarte, con el que muestras a quien quieras las posibles fechas para organizar un encuentro. Entre los componentes de un grupo se someten a votación todas las posibilidades, mostrando un ganador.

Puedes empezar pulsando en este enlace. Tras escoger un nombre y opcionalmente una ubicación del evento, te aparecerá un calendario en el que podrás introducir todas las fechas posibles del encuentro que estéis organizando:

Doodle 1 Doodle 2

A continuación puedes añadir algunos detalles más, como permitir que los votantes puedan indicar las fechas a las que no les va bien el encuentro o limitar a un sólo voto por votante para ser más estrictos. También puedes permitir que el voto sea anónimo para que no haya discusiones:

Doodle3

Finalmente sólo tenemos que colocar nuestro nombre y correo para recibir los resultados de la encuesta, aunque lo más sencillo es copiar la dirección web de la encuesta que nos aparecerá para compartirla en un mensaje de correo o bien en un grupo de mensajería.

Doodle4

La ventaja de Doodle es clara: en vez de docenas de mensajes para tratar de decidir una fecha, todo queda simplificado en una encuesta web. Podéis hacer la prueba en la encuesta que he creado desde aquí mismo para ver su aspecto final. Lógicamente, la fecha que haya recibido más votos será la que se decidirá.

Google Calendar: varios eventos para elegir uno

Otra opción es decidir la fecha de un evento mediante Google Calendar, un método puede ser algo más complicado de montar pero más familiar por la popularidad de ese calendario.

Google Calendar

En él podemos crear todas las fechas posibles añadiendo sus correspondientes eventos en el calendario, añadiendo los correos de todos los integrantes del grupo en cada uno de ellos para que respondan si van a venir en esa fecha usando el RSVP del propio calendario.

Google Calendar 2

La idea es que cada componente del grupo acepte sólo al evento o eventos a los que les vaya bien, de modo que así se decide la fecha que más votos haya recibido.

Strawpoll, la encuesta más rápida y sencilla

Hasta ahora hemos hablado sólo de fechas, pero ¿Y si también hay que decidir el lugar de la reunión? Entonces nada mejor que compartir una encuesta simple. Hay infinidad de páginas web que nos ofrecen crearlas, y nosotros usaremos la veterana Strawpoll para mostrarlo.

Straw Poll

Basta con que accedamos a su web, donde directamente ya nos aparecerá una interfaz para crear una encuesta sencilla con varias opciones. Introducimos un título con las opciones, activamos la opción de permitir respuestas múltiples para cada votante si así lo deseamos y pulsamos en el botón 'Create Poll' para crear la encuesta.

Strawpoll 2

La encuesta quedará automáticamente publicada, y sólo nos quedará compartir su dirección web por correo electrónico o mensajería instantánea con el resto de amigos. De todas las opciones, esta es la más sencilla incluso para decidir una fecha si no queremos complicarnos con eventos de calendarios.

Telegram y sus encuestas como ventaja

Si utilizáis un grupo de Telegram para hablar entre un grupo de amigos, estáis de suerte. Los grupos de este servicio de mensajería cuentan con encuestas integradas, y crear una es muy sencillo. Basta con que pulsemos el icono del clip para adjuntar elementos en el chat del grupo, presente en cualquier dispositivo:

Encuesta Telegram 1

En el menú que nos aparecerá pulsaremos en la opción 'Encuesta', para así poder rellenarla con una pregunta y todas las respuestas posibles:

Encuesta Telegram 2

Como en el caso de Strawpoll, podremos decidir si cada votante puede elegir entre una o varias opciones. Además, aquí se permite elegir entre voto anónimo o público. Una vez la hayamos enviado, la encuesta tendrá este aspecto:

Encuesta Telegram 3

Lamentablemente no es algo que se pueda hacer con otros servicios más comunes como WhatsApp, pero si usamos Telegram es probablemente la alternativa que mejor te va a venir por tenerla disponible en la misma aplicación.

Imagen | Arthur Poulin


La noticia Cómo organizar un encuentro con varias personas sin volverse locos usando Doodle, Strawpoll, Google Calendar o Telegram fue publicada originalmente en Xataka por Miguel López .

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La utilidad real de la Fase III de la vacuna contra el coronavirus y cómo se detectan los efectos secundarios

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Ya sean in vitro (en el laboratorio) o in vivo (con modelos animales), estos trabajos intentan extraer datos preliminares sobre eficacia, toxicidad y farmacocinética. Es decir, son los estudios preliminares que nos ayudan a decidir si una molécula concreta es lo suficientemente prometedora como para iniciar todo el proceso 'clínico'. Fases 0, I y II Pasar a las pruebas con humanos no es una decisión sencilla. Los ensayos clínicos suelen ser muy caros y la mayor parte de ellos no conducen a ningún sitio. Por eso, en los últimos años se ha popularizado la llamada "Fase 0". Se tratan de pequeños ensayos con humanos en los que, usando dosis del fármaco o la vacuna a niveles subclínicos, los investigadores tratan de obtener una perspectiva más realista sobre lo que hace el fármaco en el cuerpo de los que lo consumen. Sea como sea, con 'Fase 0' o sin ella, si los investigadores creen que el medicamento tiene posibilidades y los números lo avalan, arrancaría la 'Fase I'. La 'Fase I' son ensayos que buscan evaluar el perfil de seguridad del medicamento. En general, involucran a pequeños grupos de personas (entre 20 y 100 pacientes) y tratan de descartar efectos adversos derivados del consumo del fármaco. Para ello, los investigadores vigilan muy de cerca a los participantes: recogen minuciosamente su experiencia, estudian los posibles síntomas que reportan y les realizan análisis constantes (últimamente incluso genéticos) para encontrar complicaciones. Si supera esta fase y, en condiciones normales, hasta un 70% de los medicamentos la supera, se inicia la Fase II. La gran pregunta de los efectos secundarios: Sin lugar a dudas, la gran pregunta por responder durante el proceso de testeo de un fármaco o vacuna es la de los efectos secundarios. Al fin y al cabo, los efectos deseados, las dosis exactas o su eficacia comparada son cosas que esperamos. Los efectos secundarios, no. Nunca podemos estar seguros de que no se nos escapa algo. Sin ir más lejos, el año pasado estuvimos discutiendo sobre los posibles efectos secundarios de uno de los medicamentos más usados del mundo. En estas fases, sobre todo, se trata de descartar los efectos graves En la Fase II se sigue examinando el perfil de seguridad (es algo nuevo y hemos de vigilarlo de cerca). No obstante, su objetivo central es evaluar su eficacia (y se trata de descubrir cuál es la dosis que mejor funciona); en el caso de las vacunas, su capacidad para generar anticuerpos y cuantas dosis serán necesarias. Para ello se suelen dividir en dos subfases: la primera se centraría en demostrar la eficacia clínica del producto y la segunda en determinar la dosis idónea para encarar la Fase III. En condiciones normales, solo un tercio de los medicamentos que llegan a Fase II la superan. La Fase III En este punto, al fármaco o la vacuna le espera el momento más importante: la Fase III. Es donde se encuentran tanto la vacuna rusa como las distintas vacunas de Cansino, Oxford u Moderna. La Fase III es clave por varios motivos: el primero de ellos es que es el momento exacto en el que se prueba en un grupo grande de la población. Por lo general, miles de personas están siendo inoculados al azar con las vacunas aún experimentales ante la atenta mirada de los investigadores. En Xataka Bill Gates cree que acabaremos con la pandemia de COVID-19 para finales de 2021 en los países ricos y en todo el mundo en 2022 El segundo es que, además de evaluar de nuevo su eficacia y seguridad, la Fase III nos permite conocer el efecto real del fármaco en un contexto real. Todo lo que se ha hecho hasta este momento estaba orientado a garantizar que la Fase III es segura y que tiene posibilidades de resultar exitosa. Pero, a efectos prácticos, en esta fase es cuando la vacuna o el medicamento se la juega realmente. Esto es así porque los medicamentos o vacunas no deben mostrar solo su eficacia y seguridad, sino que deben enfrentarse cara a cara con el "estándar de oro", con la mejor opción terapéutica disponible en ese momento. Es difícil y se nota. Solo tres de cada diez fármacos consiguen superar esta fase porque el hecho es que no basta con que un medicamento (o una vacuna) sea eficaz frente a una enfermedad. Centenares de proyectos de investigación muy prometedores acaban siendo incapaces de generar efectos positivos en la práctica clínica. El ejemplo más cercano es el Ébola: decenas de vacunas y tratamientos han sido descartados pese a que parecían eficaces y seguros. Algunos de ellos, de hecho, han terminado usándose para el coronavirus. Se tratan, como podemos imaginar, de ensayos muy caros, muy complejos y muy largos. Con todo esto en mente, se entiende bien el escepticismo que despiertan muchas de las vacunas que se están elaborando contra el coronavirus. Es más, se comprende por qué muchos expertos insisten una y otra vez en que no podemos esperar a tener una vacuna. Fundamentalmente porque eso podría tardar mucho en llegar. La Fase IV Una vez que un producto farmacéutico supera la fase III y se pone en el mercado, arranca la Fase IV, la farmacovigilancia. Los fármacos son ese tipo de cosas que no se pueden dejar de monitorizar. De forma habitual, nuevos estudios señalan posibles problemas o riesgos en el uso de una u otra medicina. Eso hace que los protocolos médicos cambien a menudo para adaptarse a los resultados de esa farmacovigilancia. En esta Fase, de hecho, una vez que ya estaba en el mercado, cuando se descubrieron los efectos de la talidomina y se acumuló los datos suficientes como para prohibirla a nivel internacional. Pero ¿Qué ocurre si nos saltamos estos pasos? Cuando Putin anunció tener la primera vacuna contra el coronavirus, lo que estaba haciendo en realidad era saltarse la Fase III (o, ni siquiera eso, porque, como señalamos en la misma noticia, la vacuna no estaría disponible hasta 2021 cuando esta fase ya habría finalizado). Lo mismo que hizo Pekín con su vacuna militar hace unas semanas. Pero el problema va más allá. Si nos ponemos estrictos, sin llegar a los extremos de Rusia o China, la mayor parte de autoridades sanitarias del mundo se han mostrado favorables a flexibilizar este proceso de aprobación con la intención de acelerar la llegada de una vacuna eficaz y segura. En Xataka «CRISPR nos da una baza agresiva y directa para combatir el coronavirus», Lluís Montoliu, presidente del Comité de Ética del CSIC Aquí surgen las dudas. ¿Tiene sentido saltarse, en mayor o menor medida, un proceso que está pensando para garantizar la seguridad de la vacuna? La pregunta es compleja, pero su respuesta es sencilla: esto es algo que ya se hace. En realidad, el esquema que hemos explicado arriba es un marco de trabajo con el que los reguladores tratan de garantizar buenos medicamentos. No obstante, los requisitos finales varían radicalmente dependiendo de la enfermedad de la que hablemos y de las características concretas del fármaco o vacuna. Si lo miramos con perspectiva, todo el proceso es una enorme balanza donde se colocan riesgos y beneficios: si hay más de los últimos que de los primeros, la aprobación se convierte en algo bastante probable. Cuando hablamos de COVID-19, una enfermedad nueva y altamente transmisible que está colapsando el mundo de una forma casi sin precedentes, entra dentro de lo razonable que se busquen soluciones rápidas que eviten la muerte de todas las personas que esté en nuestra mano. Así que la pregunta relevante no es si se deben o no acelerar los procesos, sino qué información necesitamos, qué niveles de seguridad hay que exigir y cuándo merecerá la pena usar qué vacunas. Esa es la pregunta que se están haciendo las autoridades sanitarias de todo el mundo, pero si algo está claro es que para encontrar esas respuestas hace falta la Fase III de una forma u otra. Esperemos que no se equivoquen. Imagen | Dimitri Houtteman - La noticia La utilidad real de la Fase III de la vacuna contra el coronavirus y cómo se detectan los efectos secundarios fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .