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Los smartwatch que se adelantaron a su tiempo: cómo eran los Casio que ya tenían videojuegos en los 80

Hace más de treinta años, en una época en el que lo único que podías esperar de un reloj de muñeca era que diese la hora, Casio puso a la venta una gama de relojes con videojuegos integrados en sus pantallas. Eran pequeños ingenios que ya no se venden, pero que tuvieron su época de oro en los ochenta.

Su aspecto era el que te puedes imaginar para la época: pantallas de cristal líquido con display de siete segmentos para cada cifra, más una zona especial en la que un juego al estilo de los Game & Watch te retaba. Los propios botones laterales del reloj eran los mandos del juego, y en algunos modelos había sonidos básicos a través del propio altavoz del reloj.

De un simple 'matamarcianos' a una gama con varios juegos

Todo comenzó en el año 1980 con el GM-10, el primer modelo de reloj de muñeca Casio que incorporaba un pequeño juego de naves en su pantalla. Controlabas una especie de cohete que tenía que disparar a todas las naves que disparaban hacia ti, y perdías si uno de los disparos enemigos alcanzaba tu lado de la batalla.

Recuerdo vagamente haber usado el de algún viejo amigo, justo con ese juego. La experiencia no era muy cómoda: la postura de la mano era forzada, y había que hacer bastante fuerza para pulsarlos. Aún así, recuerdo haber hecho algunas partidas esporádicas con algunos amigos que tenían el reloj sin aficionarnos demasiado a ello. Desde PocketCalculator comentan que, en su época, algunos profesores prohibieron el reloj en las clases.

El GM-10 fue el primer modelo de lo que sería un fenómeno. Casio lanzó toda una gama de relojes con juegos incluidos, como muestra esta página de un antiguo catálogo de relojes que han rescatado y digitalizado desde la web Rare Digital Watches:

Casio Catalogo Relojes Juegos

El juego ocupaba o bien parte de la pantalla (para dejar que la hora ocupe el resto) o bien toda ella en algunos casos. Había juegos de carreras, de golf, de esquí, matamarcianos más complejos o incluso un juego de fútbol con el campo y sus jugadores. Se ganaba más complejidad que en el GM-10, aunque siempre manteniendo la pantalla LCD y los gráficos al estilo Game & Watch. Y sólo había un juego en cada reloj, por supuesto. He aquí cómo se jugaba al Casio GD-8, que incluía un simulador de carreras:

O al GH-16, que lucía un simulador de batallas con helicópteros:

Una mención especial es la del modelo CA-503, que describen desde Liquid Crystal. Se trataba de un reloj calculadora que aprovechaba su propia interfaz para incluir el juego llamado Digital Invaders, presente en calculadoras más antiguas:

No había gráficos adicionales en la pantalla: bastaba con la propia zona donde podíamos ver la hora y hacer operaciones con la calculadora. Utilizando el botón de modo cambiabas al juego, que consistía en una fila de números que avanzaba por la derecha y que debías eliminar "apuntando" (eligiendo el mismo número desde la izquierda) y "disparando" (pulsando un botón para ello). La premisa era que las cifras que avanzaban por la derecha eran en realidad invasores extraterrestres que debías neutralizar.

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Hemos podido localizar a algunas personas que tuvieron uno de esos relojes en su infancia. Carlos Sahuquillo, consultor de ciberseguridad de automóviles en GMV, es uno de los que recuerda lucir uno de estos míticos relojes en su muñeca. Consiguió un GD-8 en 1987 cambiándoselo a un compañero de la escuela primaria cuando tenía unos 10 o 11 años, quien ya se había cansado de él.

Nos cuenta incluso que llegó a viciarse horas y horas, hasta el punto en el que se encerraba en el baño para poder jugarlo. Era su entretenimiento en días lectivos mientras esperaba a que sus padres le dejaran conectar su Spectrum al televisor del salón durante el fin de semana. Carlos pudo disfrutar del reloj durante todo el curso lectivo, aunque luego tuvo que cambiarlo de nuevo por el que tenía antes con su compañero de clase.

Noemí, de 49 años, no recuerda muy bien el modelo exacto que tenía pero también fue una de las personas que a los 10 años presumía de tener un Casio "con matamarcianos y calculadora".

"Lo llevé muchos años. Fue mitad un regalo mitad una compra con mis ahorros, ya que lo vi en una tienda y lo quería tener. Era una cosa enorme y horrorosa, ahora que lo veo de nuevo [tras ver algunos modelos que le mostramos] me pregunto cómo era capaz de llevar eso". No era una adicta al juego pero sí que jugaba de vez en cuando, además de usar la calculadora.

Mi hermano siempre me decía que cómo era capaz de hacerlo con los botones que llevaba, que eran muy pequeños. Lo usé tanto tiempo que tuve que cambiar la correa, y en algún momento que no recuerdo se rompería o lo perdería. Hace ya demasiado tiempo como para que lo recuerde bien.

My birthday present finally arrived from Japan 🇯🇵 #Casio GM-20 game watch featuring ‘Interceptor game’ #retrogaming pic.twitter.com/GoDiwlVYWV

— Frazer Rhodes (@frazer_HX) April 24, 2020

Durante la década de los 80, este tipo de relojes tuvieron su relativo éxito. La gama de modelos GM se vendió más entre 1980 y 1984, momento en el que empezaron a producirse en menores cantidades según Polygon. En la misma fuente podemos ver cómo otras marcas también intentaron aprovechar este mercado, pero desapareciendo a finales de los 80. Los relojes de pulsera con juegos añadidos no volverían a aparecer hasta los conceptos más modernos que ya podemos calificar más como un smartwatch, y sin que fueran el enfoque principal del dispositivo.

En la actualidad, la gama de relojes Casio con juegos incorporados son auténticos ítems de coleccionista. Un paseo por eBay hace que nos topemos con modelos como el GD8 que incluye el juego de carreras por 320 euros. Incluso modelos que ya no funcionan y que se venden para los que les interese tener sus componentes separados se venden por 90 euros. El modelo con el juego de carreras se subasta por 239 euros, y el modelo CA-503 con el juego 'Digital Invaders' de la calculadora está por 300 euros. Son precios que pueden equipararse a los de cualquier smartwatch moderno, con muchísimas más funciones. Si tienes uno de estos relojes aparcado en un cajón, quizás sea una buena idea comprobar si aún funciona.

Imagen | Usuario de Reddit ivebeenhereallsummer, utilizada con el permiso del autor


La noticia Los smartwatch que se adelantaron a su tiempo: cómo eran los Casio que ya tenían videojuegos en los 80 fue publicada originalmente en Xataka por Miguel López .

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Ficha técnica Echo Auto Características ALTAVOCES - ASISTENTE INTELIGENTE Amazon Alexa MICROFONOS 8 CONECTIVIDAD INALÁMBRICA Bluetooth con perfiles HFP, A2DP, AVRCP PUERTOS Jack de 3,5 mm y microUSB DIMENSIONES Y PESO 85 mm x 47 mm x 13,28 mm; 45 gramos EN LA CAJA Soporte para rejilla, adaptador de coche, cable micro USB (1 m), cable de audio con conector de 3,5 mm (1) y dispositivo PRECIO 59,99 euros Echo Auto - Pon Alexa en tu coche Hoy en Amazon por 59,99€ Un diseño conservador y funcional Si hay una palabra para definir la estética Echo Auto, esa es conservador. No es el diseño más compacto ni el más original, pero lo de montarlo en una rejilla mediante el soporte incluido es un recurso socorrido que ya sabemos que funciona, porque es bastante común en ambientadores o soportes para móvil... como el mío. En ese caso, nos vamos a encontrar con un salpicadero un tanto barroco. Eso sí, mucho cuidado porque no todas las rejillas son compatibles. 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Otra ventaja es que puede conectarse tanto a través del Bluetooth como mediante el cable auxiliar con toma jack de 3.5 mm, lo que abre las puertas a modelos más veteranos. En mi tiempo probando el Echo Auto lo que más he hecho ha sido usarlo como DJ: pedirle mientras estoy conduciendo que me ponga cierta canción o una playlist concreta, algo que puede hacerse mediante los servicios de Amazon Music (por defecto), Apple Music o Spotify. Lo mismo puedes hacer con servicios de podcasts como iVoox o con emisoras de radio con TuneIn. Otro de los usos estrella de Alexa en el coche es pedirle que haga una llamada por ti, simplemente con la orden "Alexa, llama a Fulanita". Si solo hay una entrada en tu agenda, la llamará inmediatamente. En caso de duda, te preguntará. Pero ya que cuentas con un asistente de voz, ¿por qué no aprovecharlo para la conducción? Así, le he preguntado dónde estábamos, rutas, estado del tráfico o si había gasolineras cerca. 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Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas. - La noticia Echo Auto, análisis: Amazon pisa el acelerador con Alexa como copiloto fue publicada originalmente en Xataka por Eva Rodríguez de Luis .

Las arañas lobo del Ártico están a punto de vivir un boom demográfico sin precedentes y ya están en lo más alto de la cadena trófica

Hace unos meses, charlando con Ramón Larramendi, el conocido explorador me explicó que, en el mundo, había más astronautas que exploradores polares. A la vista de sus proyectos (que van desde dar la vuelta al ártico en kayak a recorrer la Antártida con la única ayuda de una cometa gigante), uno se pregunta por qué el espacio tiene más glamour que el frío perpetuo de los casquetes polares. Luego uno conoce la vida en sitios como la Estación de Investigación de Zackenberg en el nordeste de Groenlandia y empieza a entender cosas. Aunque, a menudo, los experimentos son igual de (poco o muy) interesantes en un sitio o en el otro, mientras los astronautas son recibidos con vítores y reconocimientos públicos por arreglar un retrete, en ese remoto laboratorio en el corazón de las tierras del rey Christian X llevan 20 años cazando arañas lobo para estudiar sus hábitos reproductivos en el más absoluto de los silencios. Lo que ocurre es que alguien tenía que hacerlo. Sobre todo, porque si no, nunca habríamos descubierto que las arañas árticas están a punto de vivir una explosión demográfica nunca vista (al menos, por la ciencia moderna). La invasión de las arañas polares En climas relativamente suaves lo habitual es que los arácnidos se reproduzcan varias veces al año, pero el Ártico no es uno de esos climas de veranos de playa, sol y arena. Normalmente, los veranos son tan cortos que los expertos nunca habían visto ese fenómeno en las arañas del lugar. De hecho, pensaban que no podrían hacerlo porque en el resto del mundo este tipo de arañas necesita un mes para conseguirlo y, aunque esta estación se ha ido haciendo más largo desde hace ya mucho tiempo, no estaban cerca de esa longitud. En Xataka Casi todas las curiosidades que hay que saber sobre las arañas en un solo artículo Ahora, sin embargo, la cosa ha cambiado. Tras examinar los datos de las arañas lobo desde 1996 se han dado cuenta de que en la última época sí habían sido capaces de hacer dos nidadas. Justamente los años en que la nieve se retiraba antes. Los investigadores han descubierto que, a diferencia de sus primas hermanas, solo necesitan 20 días para preparar la siguiente nidada. Eso tiene una consecuencia clara: en la medida en que se espera que los veranos largos sean cada vez más habituales, ha llegado la época de oro de las arañas polares. No pasaría nada si no fuera porque este tipo de insectos está en lo alto de la cadena trófica de los invertebrados y no tiene ningún tipo de depredadores naturales en el Ártico. Es decir, la abundancia de arañas rompe el equilibrio ecológico de, al menos, amplias partes de Groenlandia. Es problemático, claro; pero no tanto por la quiebra ecológica del ártico (algo que, para bien o para mal, ya damos por casi inevitable), como porque todo está cambiando antes de que lo entendamos bien. En Xataka 38 grados centígrados en pleno círculo polar ártico, la temperatura más alta registrada tan al norte en la historia O reforzamos nuestros esfuerzos para entender las dinámicas de la Tierra o muchísimo conocimiento, especies y climas desaparecerán para siempre. Y, como en el caso del baby boom de arañas que nadie predijo, las consecuencias nos sorprenderán sin estar preparados. - La noticia Las arañas lobo del Ártico están a punto de vivir un boom demográfico sin precedentes y ya están en lo más alto de la cadena trófica fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .