Inicio / admin (página 5)

admin

Lorde vuelve a Argentina

La cantante neozelandesa será headliner del Personal Fest 2018 junto a Robbie Williams y MGMT. El festival se realizará el 10 y 11 de noviembre en Club Ciudad

Leer más »

OnePlus 6 frente a Xiaomi Mi 2S, iPhone X, Huawei P20 Pro, Galaxy S9 y toda la gama alta de 2018

A falta de alguna sorpresa de última hora, la base de los que están llamados a ser los mejores smartphones de 2018 ha quedado configurada con la salida del nuevo OnePlus 6. Y aquí tenemos ya la comparativa entre todos ellos para que, de un vistazo y analizados por secciones, puedas decidirte por tu próximo smartphone de gama alta. Los mejores smarpthones del año 2018 comparados Con la única ausencia de Google y Apple, que aportan sus modelos del año pasado, aquí tienes la lista de los que consideramos como los mejores teléfonos franquicia que ya están en la calle. En nuestra comparativa de mitad de 2018 estos son los terminales seleccionados por el equipo de Xataka. LG G7 ThinQ Samsung Galaxy S9 y Galaxy S9+ LG V30S iPhone X Huawei P20 Pro Pixel 2 XL HTC U11+ Honor View 10 Xiaomi Mi Mix 2s OnePlus 6 Sony Xperia XZ2 Premium La gama alta elige OLED y seis pulgadas La salida del nuevo OnePlus 6 confirma, una vez más este 2018, que la gama alta de referencia se ha pasado definitivamente a los paneles OLED. Solo HTC, Sony y Xiaomi (veremos qué pasa con su futuro gama alta) mantienen una apuesta por paneles LCD que, salvo en el caso del Sony Xperia XZ2 Premium por su panel 4K, mantienen el tipo frente a las pantallas OLED, pese a que como os detallamos, no es una tecnología exenta de problemas. Otro recurrente de este 2018 es el aumento de diagonal gracias a la sucesiva reducción de los marcos. El OnePlus 6 ha subido su apuesta hasta casi las 6,3 pulgadas, un salto importante respecto a la generación anterior. Sin embargo, excepto por el peso, que aumenta 10 gramos, las dimensiones son las mismas, por lo que vemos aquí un gran trabajo de la compañía para que la reducción de marcos sea de utilidad y no algo meramente estético. Por cierto, el formato del terminal, cada vez más alargado, es un extraño 19:9. Pantalla Tecnología Resolución Altura (mm) Anchura (mm) Grosor (mm) Peso (gr) LG G7 6" OLED QHD+ (564 ppp) 153,2 71,9 7,9 162 Samsung Galaxy S9 5,8" SuperAMOLED QHD+ (567 ppp) 147,7 68,7 8,5 163 Samsung Galaxy S9+ 6,2" SuperAMOLED QHD+ (531 ppp) 158 73,8 8,5 189 iPhone X 5,8" AMOLED QHD (538 ppp) 144 71 7,7 174 Huawei P20 Pro 6,1" OLED QHD (534 ppp) 150 78 8,2 190 LG V30S 6" OLED QHD (538 ppp) 152 75 7,3 158 Pixel 2 XL 6" P-OLED QHD (538 ppp) 157 76 7,9 175 Xiaomi Mi Mix 2S 5,99" IPS FHD+ (403 ppp) 150,8 74,9 8,1 191 OnePlus 6 6,28" AMOLED FHD+ (420 ppp) 155,7 75,4 7,75 177 Honor View 10 5,99" LCD FHD+ (403 ppp) 157 75 6,9 172 Sony Xperia XZ2 Premium 5,8" IPS 4K (760 ppp) 153 72 11,1 197 HTC 11+ 6" SuperLCD QHD (538 ppp) 158 75 8,5 188 Lógicamente, presumiendo de uno de los ratios pantalla/frontal más grandes del mercado, el notch era casi inevitable en el OnePlus 6. Seguramente sea uno de los argumentos de venta más discutibles porque este elemento que alberga la cámara frontal y algunos sensores es de los elementos más controvertidos en la telefonía de gama alta actual. La gama alta está en el interior Con la gama media apretando de lo lindo en especificaciones y diseño, además de por precio y como veremos la cámara, la gama alta queda delimitada por el interior, con el procesador como punta de lanza. Aquí el OnePlus 6 llega al mercado con la combinación imprescindible hoy en día: el Snapdragon 845 con varias opciones de RAM y memoria interna pero sin posibilidad de ampliarla vía tarjetas microSD. El modelo más completo del OnePlus 6 lo podemos conseguir con 8 GB de RAM y 256 GB de memoria interna. Gama alta total. Otro elemento favorable al nuevo teléfono de OnePlus está en el sistema operativo. La firma asíatica atiende bastante bien a la comunidad y su OxygenOS es de las capas más interesantes del mercado. Llega sobre Android 8.1. Procesador Memoria RAM Memoria interna OS Batería LG G7 Snapdragon 845 4/6 GB 64/128 GB (microSD hasta 2 TB) Android 8.0 Oreo 3000 mAh (inalámbrica) Samsung Galaxy S9 Exynos 9810 4 GB 64/128/256 GB (microSD hasta 400 GB) Android 8.0 Oreo 3000 mAh (inalámbrica) Samsung Galaxy S9+ Exynos 9810 6 GB 64/128/256 GB (microSD hasta 400 GB) Android 8.0 Oreo 3500 mAh (inalámbrica) iPhone X Apple A11 Bionic 3 GB 64/256 GB iOS 11 2716 mAh (inalámbrica) Huawei P20 Pro HiSilicon Kirin 970+NPU 6 GB 128 GB Android 8.1 con EMUI 8.1 4000 mAh LG V30S Snapdragon 835 6 GB 128/256 GB Android 8.0 Oreo 3300 mAh Pixel 2 XL Snapdragon 835 4 GB 64/128 GB Android 8.1 3520 mAh Xiaomi Mi Mix 2S Snapdragon 845 6/8 GB 64/128/256 GB Android 8 3400 mAh (inalámbrica) OnePlus 6 Snapdragon 845 6/8 GB 64/128/256 GB Android 8.1 3300 mAh Honor View 10 HiSilicon Kirin 970 4/6 GB 64/128 GB (+microSD) Android 8.0 Oreo 3750 mAh Sony Xperia XZ2 Premium Snapdragon 845 6 GB 64 GB (+microSD hasta 400 GB) Android 8.0 Oreo 3540 mAh (Qi) HTX 11+ Snapdragon 835 4/6 GB 64/128 GB (+microSD) Android 8.0 Oreo 3930 mAh El complemento de este completo interior está en la batería. Aquí no hay sorpresas en la capacidad, que sin duda hubiera afectado al grosor y peso del OnePlus 6, y tenemos casi el estándar de la gama alta: 3300 mAh. El punto fuerte estará en el sistema de carga rápida Dash Charge con cargador de 5V/4A. La diferencia la marca la cámara Si a nivel de diseño el OnePlus 6 presenta bastantes novedades, no ocurre lo mismo con la cámara. Aquí es donde la gama alta tiene margen para marcar diferencias. El nuevo OnePlus 6 se permite no presentar apenas novedades basándose en el buen funcionamiento de la cámara de la generación anterior, y mantiene el doble sensor de 16+20 MP. Cámara principal Cámara secundaria Precio LG G7 12 + 12 MP (f1.6 / f1.9 gran angular) 8 MP (f1.9 gran angular) --- Samsung Galaxy S9 12 MP (f1.5-2.4 / OIS) 8 MP (f1.7) 849 euros Samsung Galaxy S9+ 12 MP (f1.5-2.4 / OIS) + 12 MP (f.24 Tele) 8 MP (f1.7) 949 euros iPhone X 12+12 MP (f1.8, 1.6, 2.4 // OIS) 8 MP (f2.2) 970 euros Huawei P20 Pro 40+20+8 MP (AIS // f1.6) 8 MP (f2.0) 899 euros LG V30S 16+13 MP (120º) (OIS // f.16) 5 MP (f.2.2) -- Pixel 2 XL 12 MP (OIS // f1.8) 8 MP (f2.4) 805 euros Xiaomi Mi Mix 2S 12 MP (f1.8) + 12 MP (f2.4) 5 MP (f2.0) Desde 550 euros (no oficial) OnePlus 6 20+16 MP (f1.7) 16 MP (f2.0) 519 euros Honor View 10 16 (f1.8) + 20 MP (f2.0) 13 MP (f2.0) 483 euros Sony Xperia XZ2 Premium 19 MP (f1.8) + 12 megapíxeles monocromo (f/1.6) 13 MP (f2.0) -- HTX 11+ 12 MP (OIS // f1.7) 16 MP (f2.0) 799 euros Sin nuevos terminales de gama alta a la vista hasta después de verano, ¿esperarás a un Pixel 3 o nuevo iPhone X o tenemos aquí ya al mejor terminal del año? También te recomendamos Disfruta a tope tu próximo festival de música con esta tecnología Huawei P20 Pro frente a iPhone X, Galaxy S9+, LG V30S y los demás gama alta de referencia Samsung Galaxy S9/S9+ vs iPhone X: comparamos los dos máximos protagonistas de la gama alta - La noticia OnePlus 6 frente a Xiaomi Mi 2S, iPhone X, Huawei P20 Pro, Galaxy S9 y toda la gama alta de 2018 fue publicada originalmente en Xataka por Javier Penalva .

Leer más »

Móviles y aburrimiento: por qué el OnePlus 6 parece (y casi es) más de lo mismo

¿Que tiene pantalla casi sin marcos? Menuda novedad. ¿Notch? Mejor ni lo menciones ¿Un Snapdragon 845? Como casi todos los gama alta. ¿Doble cámara? No me hagas reír. Esa es un poco la inevitable sensación que nos causan casi todos los lanzamientos en movilidad de lo que llevamos de año, y el OnePlus 6 no es una excepción. No es culpa suya, en realidad. Es culpa de un mercado cada vez más maduro y en el que sorprender resulta casi imposible. Diseños demasiado parecidos El OnePlus 6, como muchos antes que él, no escapa a las tendencias. No lo hace con su pantalla sin marcos de 6,28 pulgadas de diagonal, y tampoco con esa muesca o 'notch' de la parte superior que según Carl Pei "deberíamos aprender a amar". No sé si podremos o no, pero lo cierto es que poco diferencia al OnePlus 6 de otros diseños. Los fabricantes ciertamente dedican mucho tiempo y recursos a plantear diseños diferenciales e impactantes, pero la realidad es que la mayoría de móviles se parecen demasiado. Esa nueva tendencia a pantallas 18:9, 19:9 o cualquier variante similar hace que haya además poco espacio para la imaginación en los frontales: la presencia de esa muesca (ceja, pestaña, notch o como queráis llamarla) se ha convertido en una excusa para querer parecerse al iPhone X y así gritar al mundo que ese terminal con notch es tan bueno como el de Apple. ¿Os acordáis de cuando el metal era impepinable si querías ser un gama alta? El problema es que todos los fabricantes están copiando el notch por las razones equivocadas, y eso hace que dispositivos que deberían ser diferenciales precisamente en eso y tener su propia personalidad la olvidan para ser un más de lo mismo. Eso ocurre también en las partes trasera, que dan mucho más juego pero que aún así se han convertido también en una evidente repetición de tendencias. El cristal se ha impuesto esta temporada 17-18 como material premium —¿os acordáis de cuando el metal era impepinable si querías ser un gama alta?—, y solo algunas firmas tratan de arriesgar con acabados en degradados de colores para intentar que olvidemos esos dorados y rosas dorados que lo dominaron todo hace bien poco. Lo irónico de esto es que el diseño del que tanto hablan los fabricantes queda relegado a un segundo plano en el mismo instante en el que los usuarios compran una funda para proteger sus preciosos móviles. ¿De qué sirve entonces tanto cristal, tanto color rimbombante y tanta inversión en este apartado? Especificaciones demasiado parecidas Si en el apartado del diseño la cosa está difícil, aún lo está más en especificaciones. Cualquier fabricante puede ahora acceder a básicamente cualquier componente para sus smartphones, y eso hace que todos presenten una hoja de especificaciones prácticamente calcada entre ellos. Ocurre en todas las gamas, claro, pero es especialmente evidente en una gama alta en la que parece que no puedes ser nadie si no tienes un Snapdragon 845, 6 u 8 GB de RAM y 128 o 256 GB de capacidad. De hecho cuando uno revisa las especificaciones de los terminales franquicia de todos los fabricantes es difícil encontrar opciones realmente diferenciales en el hardware: salvo por el soporte de la carga inalámbrica, la resistencia al agua o quizás una batería de mayor capacidad, lo normal es que las diferencias sean mínimas. Da igual la gama: cada vez es más difícil encontrar opciones realmente diferenciales en el hardware de nuestros smartphones Sí lo pueden ser no obstante en un apartado. Uno que probablemente es el único capaz hoy en día de justificar que un móvil cueste 1.000 euros o que cueste 200. El apartado fotográfico. La cámara es (casi) lo único que importa Así es. Aunque obviamente en la decisión de compra entran en juego esos pequeños factores diferenciales muy personales, ante dos móviles de gama alta muy parecidos el apartado que puede cambiarlo todo es la cámara. Esa es la razón de que hoy más que nunca los fabricantes dediquen un gran esfuerzo a integrar todo tipo de mejoras en sus sistemas fotográficos. En realidad todos ellos también se suelen parecer en esto, porque todos ellos suelen usar los mismos sensores —Sony aquí tiene un filón—, pero hay quien los combina con más fortuna y hay quien los combina con menos. De hecho este año hay un único ganador en ese terreno de propuesta diferencial. Es, claro, el Huawei P20 Pro, el smartphone que con sus tres cámaras en la parte posterior ha demostrado estar al nivel de los mejores... o superarlos. ¿Qué pagamos en un móvil? Pues sobre todo una cosa: podérselo poner difícil a la cámara de fotos. Esas cámaras que integran los smartphones más avanzados (y caros) del mercado suelen marcar la diferencia en escenarios especiales, como aquellos con baja luminosidad, y precisamente ese comportamiento en condiciones algo menos ideales es el que suele distinguir a un móvil fotográfico "normalito" de uno excepcional. De hecho hoy por hoy es difícil que un móvil de gama media o incluso gama de entrada no resuelva con solvencia la mayoría de situaciones en fotografía si cuenta con buena luz. Incluso los modos retrato de esos móviles más baratos son más que aceptables en los últimos tiempos, y una vez más las cosas únicamente cambian realmente cuando se lo ponemos difíciles a estas cámaras. Eso es lo que se paga: podérselo poner difícil. Ciclos de renovación Con tanto móvil tan parecido, el OnePlus 6 no solo se enfrenta al presente, sino al pasado reciente. Resulta difícil justificar la inversión cuando el fantástico OnePlus 5T apareció hace tan solo 6 meses. Es pronto para arrojar juicios definitivos sobre el terminal, no obstante: hasta que no lo analicemos y veamos su rendimiento general y particular en terrenos como en el de su cámara será difícil dar un veredicto, pero a priori el OnePlus 6 no parece mejor que otros terminales de su gama. Tampoco peor. Parece uno más, y eso es lo malo. Lo es porque la decisión para comprarlo o no se basa en matices muy personales que hacen difícil que las cosas se muevan mucho en el ámbito global, pero también porque las razones para comprar este o cualquier otro gama alta de 2018 cada vez son menos convincentes a nivel práctico. El OnePlus 6 no parece mejor que otros terminales de su gama. Tampoco peor. Parece uno más, y eso es lo malo. Es la condena de un sector que ha madurado y que a pesar de todo y de todos es más aburrido que nunca. Los ciclos de renovación de móvil son ciertamente mucho más cortos que los de los PCs o las tabletas, pero cada vez es más difícil justificar la compra de un nuevo móvil cada año. Si vienes de un 5T las diferencias no son tan patentes, y solo cuando hablamos del OnePlus 5 o de otros terminales de hace dos años las justificaciones empiezan a llegar en cosas como su doble cámara o su mayor potencia. Y lo que es cierto para valorar esta compra lo es también para el resto del mercado. Uno en el que, recordémoslo, un móvil de 200 euros ya hace todo (o casi todo) estupendamente. El software, y no el hardware, podría ser la clave de futuro Y frente a ese aburrido planteamiento en materia de hardware tenemos al software, que parece estar por estar pero que también puede marcar la diferencia. No porque un fabricante integre una capa de personalización con mayor o menor fortuna, sino porque integre mejoras propias que realmente supongan una ventaja frente a la competencia. ¿Qué ventajas? Cosas tan simples y tan demandadas como una mayor autonomía de la batería, por ejemplo, pero también ese papel que la inteligencia artificial poco a poco va desempeñando en la mejora de las fotografías tomadas con el móvil. Si no puedes diferenciarte (mucho) en hardware, quizás sí puedas hacerlo en materia de software Ese es probablemente uno de los ámbitos más prometedores para convertir a un móvil en mucho más de lo que es hoy en día, y puede que las mejoras no lleguen solo de Google aunque parezca que su discurso es ese. Está también la eterna promesa de la convergencia, esa que convertirá nuestros smartphones en nuestros próximos PCs. Los acercamientos que hemos visto son interesantes, pero siguen aún limitados en varios apartados. Otros campos como el de la realidad virtual o la realidad aumentada han dejado atrás el 'efecto wow' y ahora necesitan consolidarse. Puede que esa sea la clave de futuro: si no puedes diferenciarte (mucho) en hardware, quizás sí puedas hacerlo en materia de software. OnePlus quizás debería tener esto más en cuenta que nunca. Y el resto de fabricantes, también. OnePlus es diferente en una cosa: el precio A falta de comprobar qué da de sí el OnePlus 6 —y ciertamente esperamos que no nos decepcione— todas estas odiosas comparaciones quedan atrás cuando uno se fija en el que es el apartado clave de cualquiera de estos dispositivos: el precio. Es ahí donde OnePlus sigue manteniendo una oferta diferencial y con la que pocos fabricantes pueden competir. Lo demostró desde el principio con su OnePlus One original, y esa tradición se ha mantenido en estos nuevos modelos. De hecho con esa hoja de especificaciones es casi una sorpresa que los modelos vayan desde los 519 (6GB/64GB) a los 619 euros (8GB/256GB), cuando otros fabricantes con móviles con estas mismas especificaciones han lanzado sus dispositivos por precios notablemente superiores. Eso precisamente es lo que puede marcar la diferencia para una OnePlus que una vez más parece haber dado en el clavo. No tanto por un terminal que se parece mucho a los demás, sino por un precio que precisamente es factor definitorio para elegirlo por encima de otras propuestas. En Xataka | OnePlus 5T ante la condena de haber nacido como teléfono-chollo También te recomendamos Huawei P20 Pro, toma de contacto: la inteligencia artificial en la cámara era el adiós definitivo al trípode Disfruta a tope tu próximo festival de música con esta tecnología Huawei P20 Pro: un nuevo titán fotográfico con triple cámara con la firma de Leica e inteligencia artificial - La noticia Móviles y aburrimiento: por qué el OnePlus 6 parece (y casi es) más de lo mismo fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más »

Honor 10, primeras impresiones: mejorando hardware y actualizando diseño para brillar por dentro y por fuera

La llegada de lo Honor siempre es esperada al traducirse como un terminal bien armado a un precio menor que sus primos hermanos los Huawei. Desde 2016 apuestan más fuerte por estar a algo más que la altura en cuanto a diseño y cámaras, y en las primeras impresiones del Honor 10 hemos percibido ese for the brave del que hacen gala. La carne que ponen en el asador nos es familiar: la marca trajo a Londres lo que previamente habíamos conocido para el mercado local, y se matizaron las principales novedades (y al fin y al cabo las bazas más allá del precio). Cuando la doble cámara ya es lo habitual, lo mainstream, lo llamativo está en la inteligencia artificial y esa primera impresión que siempre será lo que cuenta (y en móviles también). ¿Qué nos parece el Honor 10? Os contamos qué tal ha ido nuestra toma de contacto. El color como pilar del cambio Los Honor no son terminales ideados para pasar desapercibidos, pero tampoco para llegar al histrionismo o a lo llamativo de una manera rebuscada. Nos lo recordaron en la presentación y podemos rememorarlo aquí y ahora: el Honor 6 irrumpía con el cristal en frontal y trasera, con un Honor 8 que recogía el testigo manteniendo líneas pero incorporando doble cámara y curvas y el Honor 9 mantenía estilo estrenando color azul. El Honor 10 se une a la tendencia de los degradados, lo verdes y los azules e incorpora nuevos colores, inspirados al parecer en aurora boreales. A nosotros nos tocó el negro (vaya), pero no hay que desmerecer el acabado del teléfono azabache siendo elegante y algo distinto de lo anterior. Las curvas se mantienen en frontal y trasera, desembocando en un borde con acabado cromado que pese a no continuar de manera natural con el cristal resulta de buen gusto. Honor nos ha "malacostumbrado" a buenas construcciones y en esto el 10 tampoco defrauda: los materiales transmiten de manera continua una sensación de calidad desde el principio y los nuevos colores resultan atractivos, quizás por inercia tras el tirón del nuevo color de su primo hermano de tres ojos el Huawei P20 Pro. Eso sí: adiós a la discreción con las cámaras traseras. La doble cámara ahora sobresale, como ocurre en la gran mayoría de terminales (probablemente para adelgazar el resto del cuerpo), acabado con una genética de cámaras completamente integradas y con el adorno de gusto cuestionable del rótulo de "AI camera" (y el al parecer inevitable logo). Mención especial para el frontal si hablamos de cambios, y si hablamos de moda. El Honor 10 se diferenciará en colores, pero no en tirar de muesca para rascar milímetros a los marcos, manteniendo el sensor de huellas en el frontal, aunque bajo el cristal (a continuación hablaremos en detalle de qué tal esto). De momento no tenemos cifra oficial y no hemos podido calcularla, pero a tenor del grosor de los bordes (y con el siempre recurrido dato de GSM Arena) el aprovechamiento del frontal por parte de la pantalla estaría en torno al 80%. Nada mal, teniendo en cuenta que en terminales de precio similar quizás lo habitual sea aún quedarse entre el 70-80%, pero siendo así queda por debajo del ASUS Zenfone 5 o el Vivo X21 UD, con quien quizás esté más de tú a tú al plantear algo similar con la integración del lector de huellas (salvando las distancias). Si no nos gusta el "notch" y preferimos una simetría aproximada podemos tirar de software y ocultarlo Aunque como ocurre con los P20, que también se subieron al carro de la muesca (los tres): si no nos gusta este área y preferimos una simetría aproximada podemos tirar de software y ocultarlo. Así que nos guste o notch hay solución (permitidnos el chascarrillo), aunque no para lo que supone a nivel de interfaz: que las notificaciones tengan que hacinarse (y esconderse) en ambos lados cuando el espacio no da para más. En resumen: es un terminal atractivo, que transmite sensación de resistencia y calidad y que aporta cierto aire "fresco" al fenotipo Honor de lo últimos años. Sigue siendo cómodo y ligero, de hecho es más grande que el Honor 9 y pesa algo menos, pero lo que no cambia (casi de manera necesaria) es que sea un imán de huellas. Escudería propia, motor familiar La idea es traer lo mejor de la casa a un público que no quiere gastarse justamente eso: lo que vale la joya de la corona. Los Honor son una manera de acercar el último torpedo de Kirin a un público que no contempla invertir en el último Huawei P, y el Honor 10 monta ese Kirin 970 del que tanto hemos hablado. ¿Por qué? Porque además de ser lo último de Huawei (y por tanto rival directo de Samsung y Qualcomm) incorpora una unidad de procesamiento neural (NPU) y eso es, a efectos comerciales prácticos, hablar de inteligencia artificial. Ya hemos visto que para que no quepa duda la característica se encuentra serigrafiada al lado de las cámaras, ya que en este caso la aplicación de este aprendizaje artificial se aplica básicamente a la fotografía. Pero primero hablemos de las primeras sensaciones en cuanto al rendimiento. Quizás la condena implícita de ser un terminal más económico sea la idea de que éste no rinda igual que un gama alta cualquiera (como sus primos los Huawei), pero por lo que hemos podido comprobar el terminal no tiene lag o algún tipo de funcionamiento errático o molesto. Si es cierto que no percibimos la fluidez que sí notamos en el P20 Pro; de 4 GB a 6 GB de RAM se nota. Sobre todo hablando de EMUI una de las capas más invasivas y con mayor número de recursos añadidos. Sea como sea en comparación a otros, per se el Honor 10 parece poder con todo. A falta de tener más tiempo para probar qué tal rinden apps exigentes como los juegos o las de reproducción multimedia, hemos podido jugar y ver vídeos sin que haya ningún parón o problema en la carga de éstas. Eso sí, aun teniéndolo poco tiempo ha sido suficiente para detectar que se calienta bastante en la zona que queda justo debajo de las cámaras. Ocurre tras un uso intensivo, más bien de manera puntual, y por ser esta zona no molesta en exceso, pero es algo más de lo que solemos percibir a pleno rendimiento (sobre todo en móviles con estos materiales). Hilando con EMUI, cierto es que algún cierre repentino hemos tenido, pero también hablamos de un software de prueba acabado de salir del huevo. La multitarea se despliega sin problemas y no hay titubeos tampoco en la app de cámara. A modo de anticipo hemos pasado algunos tests de rendimiento. Lo ampliaremos en el análisis con imágenes y comparativas, pero para quienes tomáis los benchmarks como referencia ahí va un aperitivo. AnTuTu: 205.263 Geekbench 4.0: 1.900 (single)/ 6.668 (multi) PCMark Work: 6.931 ¿Y la cámara con inteligencia artificial? En alguna ocasión hemos comentado que es difícil apreciar la acción de esta supuesta AI, sobre todo hablando de optimización. En la cámara ocurría hasta la fecha que o bien nos lo teníamos que creer (estabilización por AI y zoom híbrido del P20 Pro) o bien casi llegaba a importunarnos al ofrecernos un ajuste que estaba a eones de lo que queríamos en nuestra instantánea. Lo que ocurre con el Honor 10 es que el usuario recurre a ella o no de una manera algo más práctica de lo que hemos visto en otras ocasiones (y menos agresiva): hay un botón directo en la interfaz, como lo hay para el flash, con el que la activamos o no (y posteriormente podemos ver en el carrete si lo hemos hecho al aparecer el logo). Es por ello que es mucho más cómodo que la aplicación de la app en el P20 Pro: aquí no es aceptar o rechazar (o renunciar del todo), sino recurrir o no. Y lo que vemos en general es que no extrema la saturación y el contraste como parece percibir la AI del P20 Pro que es necesaria, alejándose mucho de la realidad. Fotografía en automático (sin "AI"). Fotografía en automático con el botón "AI" activado. Se salva el cielo (sin ello salía quemado) y hay un matiz de color. Aplicar la AI sólo es posible en disparo automático y es la única manera de que nos aparezca el botón de zoom a 2x (esto no lo entendemos). La ubicación es muy conveniente, tanto que aún nos recuerda con más intensidad el poco sentido que la app de cámara de EMUI tiene al poner modos como el HDR o el Pro en una tercera pestaña, cuando deberían figurar en la interfaz principal como sí hace ZenUI. Modos, por cierto, hay muchos. Con unas horas con el terminal apenas hemos podido probar los más recurridos: el HDR, el pro, el nocturno la cámara lenta. Y bueno, no lo hemos mencionado pero evidentemente tenemos efecto de desenfoque, tanto en traseras como en frontal. ¿Qué tal todo esto? En general lo que vemos es bastante realismo en los colores. Los contraluces parecen la asignatura "hueso" a superar, pero en general parecen unas cámaras versátiles y a la altura de la competencia. Fotografía en automático (sin "AI"). Fotografía en HDR. El HDR es sutil y el rango dinámico es un poco irregular: en ocasiones la foto en HDR parece más bien un disparo en automático. El modo manual nos permitirá disparar a máxima resolución y grabar el archivo RAW, por lo que si los procesados automáticos no nos convencen siempre podremos tirar de esto (y de tiempo). Por cierto, la visualización del ajuste de la velocidad de obturación parece funcionar bien, y no como en otros terminales con esta app (como el Huawei P20 Lite). Modo retrato. Modo retrato en la cámara frontal. La cámara frontal se porta bastate bien, salvando el detalle de manera considerable si la luz es favorable y también con tonos muy realistas. Habrá que ver si se ha mejorado el desenfoque subjetivo, pero por el momento nos dejó buenas sensaciones. honor-10 En vídeo el móvil se porta sin milagros. Tenemos estabilización electrónica, nada de las bondades que aporta siempre la óptica, y de hecho no la notamos demasiado. Buena captura de audio, contraste y colores realistas. Los must de cualquier smartphone para el usuario medio-exigente Motorola nos dejó algo fríos cuando vimos que el Moto G6 Play no incorpora USB tipo-C. Argumentaron que se basaba en el hecho de que la disponibilidad de cables de este tipo aún no abunda y que no era cosa de coste, pero no quedaron solos en esto porque precisamente Honor nos echaba la jarra entera también tras conocer el Honor 7x. Albricias traemos porque, como el Honor 9, el 10 también tiene USB tipo-C y podremos ponerlo a cargar sin estar pendientes de si la sonrisa que dibuja la conexión está o no invertida cuando vamos a insertar el cable. La carga, por cierto, es rápida y tenemos aproximadamente un 60% en 30 minutos, la carga entera de los 3.400 mAh en algo menos de una hora y media, nada mal (con el cargador que se entrega y de 0 a 100% con el terminal apagado). Del consumo es pronto para hablar: lo hemos tenido unas horas y hemos aprovechado para toquetearlo al máximo. Así que esto lo dejamos enteramente para el análisis a fondo, considerando que es mejor no extrapolar cálculos con poca base. De lo que sí podemos comentar alguna cosa es de la pantalla. Tenemos un panel IPS, esto no ha cambiado en el ADN Honor, y hay que decir que bajo un increíble radiante sol londinense no hemos tenido problemas de visualización, siendo el brillo máximo suficiente y ojo, con una aparentemente buena actuación del ajustes de brillo automático. En principio está bien a nivel de contraste y colores, también de temperatura. No hemos recurrido a los ajustes de pantalla extra que EMUI adiciona a Android, así que esto es buena señal a nivel de la calibración de casa. Tampoco hemos notado aberraciones o pérdidas de brillo llamativas si exageramos el ángulo de visión, y va sobrada de detalle con ese FullHD+ que aún no vimos en el Honor 9 y parece la resolución estrella del momento. Buena experiencia con la pantalla y con el audio, ambas partes mejoradas con respecto a su antecesor Pinceladas también sobre el sonido, hilando con una buena primera experiencia multimedia. El sonido ha mejorado sobre el papel también en comparación a su predecesor, y las sensaciones son buenas tanto a nivel de calidad como de potencia, sin echar en falta decibelios teniendo el móvil como centro multimedia en la estancia. El altavoz está situado en el borde inferior como ya ocurre de manera generalizada, pero éste también se ve ocupado por el jack de audio. Así que de momento no hay que renunciar a los auriculares con cable si son los que tenemos. La baza de siempre, el frontal de ahora y el color boreal Lo decíamos al principio y lo mantenemos hasta el final: Honor es sinónimo de "chollo" si hablamos de tener un gama alta a precio de gama media-alta. La lucha está casi con sus primos los "caros", más que con los media gama que ya tienen suficiente con mantenerse entre las cuerdas de su propio ring, cada vez con más luchadores. Es un terminal atractivo: bien acabado, con buen motor y con unos precedentes que nos dejaron muy buen sabor de boca. Sabor que también no deja éste tras un primer contacto, aunque quizás no era necesario subirse a todos los trenes ya pudiendo mejorar aspectos como el desempeño de ese lector de huellas bajo el cristal (demasiado exigente y al final ineficaz) o una AI más astuta que culta. Queda mucho por probar, y lo haremos en su pertinente análisis a fondo. Pero la apuesta de Honor nos ha gustado y nos parece interesante, viéndolo capaz de ser un rival para una "pre-gama alta", una jugosa alternativa ante una gama media que no ajusta el precio demasiado últimamente o una salvación a mitad de coste ante los buques insignia de este año, estando por 399 euros en su versión de 64 GB. También te recomendamos Disfruta a tope tu próximo festival de música con esta tecnología Google pone al alcance de todos la inteligencia artificial responsable de las magníficas fotos en modo retrato del Pixel 2 Honor 10: su lector de huella bajo el cristal y sus cámaras quieren desafiar a la gama media - La noticia Honor 10, primeras impresiones: mejorando hardware y actualizando diseño para brillar por dentro y por fuera fue publicada originalmente en Xataka por Anna Martí .

Leer más »

El Senado de EEUU vota para restablecer la neutralidad de la red y revertir la orden de la FCC

Parece que la batalla aún no está perdida. En un giro inesperado de acontecimientos, hace unos minutos el Senado de los Estados Unidos acaba de votar a favor de reestablecer la neutralidad de la red y así poner freno a las recientes medidas instauradas por Ajit Pai, presidente de la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones). Con 52 votos a favor (49 demócratas y 3 republicanos) y 47 en contra, la neutralidad de la red y todos sus partidarios se acaban de anotar un importante triunfo, sin embargo aún hay un largo camino por recorrer. La Casa Blanca, y Trump, la última parada Lo que aprobó hoy el Senado estadounidense es revocar la orden de "restablecimiento de la libertad de internet", impulsada por la FCC y que eliminaba las reglas de neutralidad de la red. Ahora, el siguiente paso es la Cámara de Representantes, que es liderada por el partido republicano, y donde todo apunta a que será frenada, además de que es poco probable que el presidente Trump la respalde. En la Cámara de Representantes, los demócratas se enfrentarán a un escenario complicado, ya que necesitarán al menos 25 republicanos para forzar la votación. Los rumores apuntan a que los demócratas tienen actualmente 50 partidarios, que serían suficientes para la votación, pero no para aprobarla. Después de esto, el siguiente paso sería enviar la resolución al escritorio del presidente Trump, quien debería firmar los cambios y así poder restablecer las viejas reglas de la neutralidad de la red. Algo aún más complicado ya que el presidente apoya los cambios propuestos por la FCC. Sin embargo, quienes apoyan la neutralidad de la red tienen algo a su favor: las próximas elecciones de mitad de periodo, lo cual está sirviendo como moneda de cambio para saber por quién votar, algo que se ha reducido a una simple pregunta a los candidatos por parte del electorado: "¿apoya usted la neutralidad de la red?" Por lo anterior, algunos republicanos se están sumando a la batalla por el restablecimiento de la neutralidad de la red, votando a favor del proyecto de ley. Hasta el momento no es suficiente y todo está contrarreloj, ya que aún hay mucho trabajo para preservar la neutralidad de la red antes de su derogación en junio. "El internet debe mantenerse libre y abierto como nuestras autopistas, accesible y asequible para cada estadounidense, sin importar su capacidad de pago. La derogación de la neutralidad de la red no solo es un golpe para el consumidor promedio, sino que es un golpe para las escuelas públicas, los estadounidenses rurales, las comunidades de color y pequeños negocios. Un voto contra esta resolución será un voto para proteger a las grandes corporaciones e intereses especiales, dejando que el público estadounidense pague el precio”", dijo el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer. En Xataka | Estados Unidos anuncia su plan para acabar con la neutralidad de la red En GenBeta | La neutralidad de la Red de nuevo en jaque: qué ocurre y qué consecuencias puede traer También te recomendamos Disfruta a tope tu próximo festival de música con esta tecnología La neutralidad de la red morirá en Estados Unidos el 11 de junio según la FCC El día que internet dejó de ser maravillosamente anárquica - La noticia El Senado de EEUU vota para restablecer la neutralidad de la red y revertir la orden de la FCC fue publicada originalmente en Xataka por Raúl Álvarez .

Leer más »

La ironía del calentamiento global es que hará que las centrales eólicas generen más electricidad que nunca

El aumento de la temperatura que estamos viviendo en las últimas décadas está provocando un recrudecimiento de los eventos climáticos. Pero aunque esto es bastante malo, también podría traer algunas consecuencias positivas: por ejemplo, el ayudar a potenciar a la eólica como fuente de energía para todos. Más calor, más viento, más energía Según un reciente estudio, publicado por el instituto British Antarctic Survey, del Consejo de Investigaciones de Entornos Naturales británico, en Environmental Research Letters, el esperado aumento de 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales provocará un aumento de los vientos. Esto, obviamente, supone un aumento en el potencial que puede generar un parque eólico. A mayor velocidad de viento se ejercerá una mayor fuerza de rotación en las aspas de los generadores, y esto implicará una mayor generación de potencia dentro de los límites técnicos de cada máquina. En definitiva, los investigadores creen que esto puede provocar un interesante aumento capaz de alimentar a cientos de miles de hogares. El estudio está realizado sobre los parques existentes en Reino Unido. Según las estadísticas, estos podrían aumentar su generación en un 10%, lo que supone más de 700.000 casas, atendiendo a la potencia instalada, alimentadas con lo producido por sus parques. Según las estadísticas, estos podrían aumentar su generación en un 10%, lo que supone más de 700.000 casas Según el British Antarctic Survey, esta información es muy relevante para decidir si invertir y cómo hacerlo cuando hablamos de energías renovables. En el estudio, además, no han tenido en cuenta la potencia instalada offshore, es decir, los parques eólicos situados más allá de la costa. Como curiosidad, Reino Unido presenta uno de los casos más optimistas en cuanto a energía eólica offshore, donde tienen una gran cantidad de turbinas generando electricidad. Pero el estudio no contempla a las primeras, por lo que no sabemos con seguridad cuáles podrían ser las consecuencias de un aumento en la fuerza del viento en las instalaciones de costa. Así esperamos que sea el futuro ventoso de Europa Los datos recopilados por el estudio muestran varios puntos interesantes donde invertir en este tipo de energías limpias. En concreto, Alemania, que se encuentra en el tercer puesto mundial con con una potencia eólica instalada de 56.132MW aproximadamente, será uno de los más beneficiados por el calentamiento (en cuanto al viento). Francia, Lituania y Polonia también podrían beneficiarse de este hecho, aunque el mayor aumento, estiman, lo veríamos en Reino Unido por su inusual situación insular. El estudio recoge los datos de más de once años y utiliza las estimaciones que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático ha hechorespecto a la velocidad del viento. Según indican varias simulaciones, el calentamiento global de 1,5 grados supondrá un aumento en la velocidad media, con aumentos puntuales más extremos del viento en el norte y centro de Europa. El viento, en el "viejo continente" se asocia comúnmente a fenómenos ciclónicos en el invierno, cosa que se recrudecerá, explican los expertos, con dicho aumento. El panorama, por tanto, parece bastante más ventoso, en el futuro, si las predicciones se cumplen. La pequeña ironía que beneficia a los aerogeneradores Hay dos hechos que no podemos negar: el cambio climático se está produciendo y, además, no podemos evitarlo. Sin embargo, ya que esto es impepinable ¿qué tal si sacamos el máximo partido a este hecho? Algunos llevan haciéndolo desde hace muchos años. Este no es el primer análisis que relaciona el aumento de la fuerza de los vientos con un potencial más limpio. Según un estudio realizado en 2008 por el Departamento Estadounidense de Energía, para 2030, Estados Unidos podría producir hasta el 20% de toda su energía a partir de turbinas eólicas. En este informe no solo se tiene en cuenta la disposición técnica, sino también el escenario de aumento en la fuerza del viento. Parece que, en general, podremos aprovechar una de las consecuencias negativas del cambio en beneficio de energías más limpias y responsables. De hecho, es algo que estamos viendo en los últimos años. China, por ejemplo, es el mayor productor eólico del mundo. Su intención de producir cada vez menos huella de carbono pasa, indefectiblemente, por aumentar la cantidad de energía producida mediante fuentes limpias. Europa pretende incrementar suplir el 27% de las necesidades energéticas con parques eólicos para 2030 Europa, cuya potencia instalada supone, actualmente, el suministro del 18% de la energía total necesaria en el continente, pretende aumentar esta cifra hasta el 27% para 2030. ¿Servirá este contexto para aumentar el interés en las energías renovables? Es imposible obviar el interés económico en la producción de energía, pues pecaríamos de inocentes a más no poder. Pero con este supuesto aumento en la fuerza del viento, tanto el desarrollo de mejores tecnologías como la aparición de posibilidades industriales y laborales podrían suponer una interesante inyección de interés para la energía eólica. Quién sabe, tal vez entre todo lo malo que nos trae el calentamiento global encontremos una ironía que ayude a que las energías limpias ganen una pequeña batalla. Imágenes | Pixabay, Wikimedia, Pixabay También te recomendamos Las renovables han superado por primera vez al carbón en Europa (y no gracias a España) Que Portugal cubra el 100% de la demanda con energías renovables no le sirve de mucho (todavía) Disfruta a tope tu próximo festival de música con esta tecnología - La noticia La ironía del calentamiento global es que hará que las centrales eólicas generen más electricidad que nunca fue publicada originalmente en Xataka por Santiago Campillo .

Leer más »