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Halos y pilares: dos fenómenos ópticos espectaculares en el Sol y la Luna que parecen ciencia ficción

No hace mucho hablábamos del curioso fenómeno óptico llamado "gloria", el cual no es muy fácil de ver y menos desde el espacio. Por suerte, hoy en día casi todos llevamos siempre algún tipo de cámara encima y nos siguen llegando más de estos espectáculos, como el que supone ver un halo o un pilar solar. Se trata de fenómenos meteorológicos que crean un efecto óptico bastante espectacular, y en cierto modo "engañoso". Son más frecuente que las glorias y en común tienen que hay descomposición de la luz blanca del Sol, aunque su formación es distinta y para ver éstos dos hay ciertas localizaciones privilegiadas: las frías. Un anillo con soles de pega Un halo solar es un efecto óptico por el que vemos un aro brillante iridiscente alrededor del Sol o la Luna, debido a la formación de partículas de hielo en suspensión en la troposfera. Tal y como ocurre al verse el arco iris cuando llueve estando el Sol fuera, estos trocitos de hielo refractan la luz del mismo de modo que la luz blanca se descompone en el espectro de colores, quedando en forma de aro multicolor. Imagen: Juan Lacruz Así, el halo se produce cuando se forman nubes cristalizadas altas (de tipo cirrus, un tipo de nubosidad con forma de hilos finos y delgados), de ahí que se relacionen con la llegada de lluvias un día después de que produzcan. Así, aunque puedan producirse en cualquier parte (también en España) si se dan las condiciones meteorológicas adecuadas, sean bastante más frecuentes en regiones frías tales como Groenlandia, Alaska, la Antártida, el norte de la península escandinava y las zonas boreales de Canadá y Rusia, como ocurre con las auroras boreales. Un halo con parhelios. Imagen: Stevesworldofphotos En Xataka Móvil Siete aplicaciones para disfrutar de la astronomía Decíamos eso de llevar una cámara siempre con nosotros como algo habitual porque en esta ocasión hemos dado con un bonito y completo halo solar gracias a las redes. En este vídeo veréis un halo solar de los que se considera complejos al tener parhelios (un punto brillante que en cierto modo "imita" al Sol), el cual se formó sobre la base de las Fuerzas Armadas Canadienses en Ontario (Canadá) el pasado 13 de enero. Spectacular Solar halo display, with a 22° halo, parhelia, parhelic arc and a circumzenithal arc in the skies over Canadian Forces Base North Bay, Ontario, Canada on January 13. Report: Christina PuppyTigerDragon / Red Climatica Mundial pic.twitter.com/0Ki5FfNBML— severe-weather.EU (@severeweatherEU) 18 de enero de 2019 En este vídeo vemos cómo se formó un impresionante halo en Suecia y a un grupo de gente admirándolo. Pero hay que tener precaución al igual que cuando miramos o tratamos de fotografiar un eclipse solar, dado que no se debe mirar fijamente al Sol al haber riesgo de que se produzcan lesiones oculares en la córnea y la retina. No, no es una abducción, es un reflejo muuuy largo Los halos solares no son extraños, pero tampoco llegan a ser tan habituales como para que podamos evitar que nos evoquen a esos efectos de película de ciencia ficción. Otros efectos llamativos son los pilares solares, unas columnas de luz que también se crean por efecto de los cristales de hielo y nubes altas, y que hacen del Sol una especie de linterna, aunque como ocurre con los halos también pueden verse pilares lunares. Un pilar solar en Noruega. (Imagen: Thorleif Rødland) En EarthSky explican que hay mayor probabilidad de ver pilares solares cuando el sol está bajo hacia el oeste, durante el crepúsculo, o bien en el este durante el amanecer. Esto ha de ocurrir en conjunción con la formación de esos cristales de hielo que son responsables del efecto lumínico. Un pilar solar en el atardecer. Imagen: Anita. Como anécdota además añaden que en algunas ocasiones han sido reportados como avistamientos de OVNIs, citando como ejemplo los pilares solares producidos sobre las cataratas del Niágara. Una ubicación donde de hecho son habituales sobre todo en invierno, así que no, estos fenómenos son muy terrestres, y como siempre lo mejor es disfrutarlos si tenemos la suerte de presenciar alguno. Imagen | Romina Valdez Valdez También te recomendamos El futuro está llegando: vamos a vivir una transformación a lo bestia Cuando rodeados de heridos de un atentado terrorista hay quien se pone a hacer fotos y grabar vídeos La nueva entrega de 'Halo' no se verá en consolas, sino en una recreativa con pantalla 4K de 130 pulgadas - La noticia Halos y pilares: dos fenómenos ópticos espectaculares en el Sol y la Luna que parecen ciencia ficción fue publicada originalmente en Xataka por Anna Martí .

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Los monstruosos discos duros del pasado nos hacen poner en perspectiva el milagro de la miniaturización

Hoy en día lo normal es contar con 32 o 64 GB de capacidad en nuestros dispositivos móviles, y esa capacidad se suele multiplicar en varios órdenes de magnitud en nuestros PCs y portátiles. La tecnología de almacenamiento ha avanzado de forma increíble en todos estos años, y para valorar esa evolución no es mala idea hacer un pequeño viaje al pasado y ver cómo hace décadas los discos duros eran engendros pesados y engorrosos que además tenían una capacidad y unas prestaciones muy limitadas. En Xataka Así de impresionante es la reducción de tamaño de la tecnología que te rodea Aquellos maravillosos monstruos del almacenamiento El primer ejemplo de esa evolución lo tenemos en el IBM RAMAC 305, un monstruo que apareció en 1956 y que era capaz de almacenaba 5 MB gracias a un sistema con 50 "platos" de 24 pulgadas. Aquel dispositivo giraba a una velocidad de 600 revoluciones por minuto y generaba tal cantidad de calor que era necesario encerrarlo en una gran "nevera" con dos sistemas de refrigeración. Otro dato curioso de este producto es que en IBM ya pensaron en un modelo de suscripción para sacarle rentabilidad: los clientes que querían usar este producto tenían que pagar 3.200 dólares al mes de la época, lo que equivaldrían a casi 30.000 dólares actuales con la inflación. La miniaturización todavía tardaría el llegar años a una industria que trataba de avanzar especialmente en el ámbito de la capacidad de almacenamiento: los clientes demandaban más capacidad, y esos platos de 24 pulgadas eran, como se ve en la imagen, enormes. En este caso estos modelos llegaban a los 10 MB de capacidad por disco. El gigante de la época, IBM, dominó durante años el sector, y en 1962 la empresa creó las primeras unidades "removibles". La IBM 1311 Disk Storage Drive hacía uso de los "packs de discos" IBM 1316 que permitía a los clientes de la empresa expandir sus necesidades a medida. De las 24 pulgadas de los discos anteriores se pasaba a las 14 pulgadas, con 2 Mbytes por cada "pack". Otro de aquellos ingenios del almacenamiento fue el Unidisc, una expansión de almacenamiento que apareció en 1962 para los ordenadores Univac 1004/1005. Aquel disco "flexible" similar a los utilizados por IBM tenía un diámetro de 14 pulgadas y era capaz de albergar 2 Mbytes de información. La unidad en la que se insertaba el disco era más o menos del tamaño de una lavadora. En aquella época varios fueron los fabricantes que trataron de ser líderes en un sector prometedor, y entre ellos estaba Burroughs, un fabricante de mainframes que por ejemplo lanzó esta unidad de 250 MB en 1979. Una verdadera maravilla que usaba, atentos, frenado regenerativo: cuando se apagaba, el motor se convertía en un freno magnético: de no hacerlo los discos seguían girando una media de 4 horas. Algunos años antes IBM ya había lanzado su nueva tecnología de discos duros, los llamados "Winchester". La unidad IBM 3340 contaba con un cabezal de lectura/escritura más pequeño y ligero que tenía un diseño que le permitía desplazarse por esa superficie a una distancia ínfima. Fuente: Wikipedia Las cosas avanzarían desde ese momento de forma aún más rápida sobre todo en el ámbito de la miniaturización (más o menos) y la capacidad de unas unidades que por ejemplo en 1980 ya llegaron al gigabyte con la unidad 3380 de IBM. De aquel año 1980 también es el "disk pack" Mark XIV de Memorex de la imagen de cabecera que se publicitaba como un sistema "libre de errores". Tenía una capacidad de 80 MB y estaba destinado a unidades de disco de Memorex que de nuevo tenían el tamaño de una lavadora. Las unidades de 5¼ darían pronto lugar a las de 3,5 pulgadas, que llegarían primero de la mano de la empresa Rodime (con ex-empleados de Burroughs, por cierto). Sus dispositivos eran capaces de almacenar 6,38 y 12,75 Mbytes e iniciarían una verdadera tendencia en el mercado de los PCs y portátiles. Las necesidades de los usuarios siguieron imponiendo formatos de menor tamaño, y eso desembocó en las unidades de 2,5 pulgadas que en la actualidad están especialmente extendidas por su uso en el segmento de las unidades de estado sólido. Las unidades SSD en formato M.2 NVMe son un verdadero prodigio en materia de velocidades de lectura y escritura, aunque en coste por gigabyte siguen ganando los discos duros tradicionales. El resto, como suele decirse, es historia: las unidades de 3,5 pulgadas siguen utilizándose de forma masiva en la actualidad, pero a esa revolución le seguiría hace unos años la de las unidades de estado sólido o SSD (sobre todo en formato M.2) que han permitido alcanzar velocidades de lectura y escritura impensables hace tan solo una década. En el ámbito de la capacidad y el coste por gigabyte, eso sí, esos discos duros tradicionales siguen siendo (por ahora) los reyes del mercado, pero si queremos ejemplos de miniaturización, las unidades de 1 TB que SanDisk presentó en el CES 2019 han vuelto a rizar el rizo. Y lo que queda. También te recomendamos Cuando tener un candado con llave en el PC era lo más de lo más en seguridad ¿Os acordáis de cuando había que desfragmentar el disco? Sorpresa: seguimos haciéndolo El futuro está llegando: vamos a vivir una transformación a lo bestia - La noticia Los monstruosos discos duros del pasado nos hacen poner en perspectiva el milagro de la miniaturización fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

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Por qué tenemos la sangre caliente si es un enorme gasto de energía

Sé que va a sonar raro, pero hay veces que me sorprendo dándole vueltas a los pros y los contras de convertirse en un ser del inframundo. No sé, pensadlo: menudo marrón que te muerda un hombre lobo. Más allá del tema de los dolores salvajes de que una mole de cientos de kilos se te empotre en muslo y te haga un ecce homo en la pierna, el proceso de transformarse en bicho debe ser lo peor. El problema es que no hay infraser bueno: el proceso de ‘zombificación’ requiere que una horda hambrienta de no-muertos te abran la tapa de los sesos y se den un homenaje que ni Calígula en sus buenos tiempos. Para ser bruja, por ejemplo, necesitas llegar a algún tipo de turbio acuerdo con el Diablo. Algo que suena bien si no caes en la cuenta que el Infierno debe ser lo más parecido del mundo a darse de baja en una operadora. Hay más: el tema de las ‘almas en pena’ y los fantasmas es mal negocio porque necesitas un buen currículo lleno de matanzas, pósters de Varg Vikernes y otras cosas de moral relajada para estar vagando por el mundo sin ton ni son durante toda la eternidad. Eso sí, plaza fija que tampoco es ninguna tontería. Al final siempre acabo convencido de que el único motivo del éxito de los vampiros es, en fin, la competencia. La falta de ella, quiero decir. Pero a mi, si os soy sincero, los vampiros tampoco acaban de convencerme. Puedo tolerar la obsesión con las carótidas e incluso convencerme de que ir todo el día untado en crema factor 50 tiene su punto. Por lo que no paso es por eso de beber sangre caliente. ¿De qué sirven 500 ó 600 años más si tengo que tomar dos litros de sangre calentita al día? ¿Seguro que no vale con un pincho de morcilla? ¿Por qué tiene que estar caliente? El fascinante mundo de la homeostasis Y resulta que es una excelente pregunta. ¿Por qué hay algunos seres vivos que tienen la “sangre caliente” y otros no? Pensadlo un momento: calentar toda esa cantidad de sangre (y, por extensión, todo el metabolismo) necesita muchísima energía. Las estimaciones hablan de que los organismos con homeostasis térmica requieren diez veces más recursos que los que no la tienen. En Xataka Los "trucos" de los peces y otros animales marinos para hidratarse con agua de mar La cifra de que cincuenta antílopes son comida suficiente para alimentar a un león o a diez cocodrilos es muy conocida. Sinceramente, no he sido capaz de encontrar la referencia concreta (y no creo que sea exacta), pero sirve para visualizar las proporciones de las que estamos hablando. ¿Tiene sentido todo esto de la sangre caliente? Pero, como digo, solo es una explicación llamativa. En realidad, no hace falta recurrir a eso para explicar los beneficios (y los problemas) principales de tener la sangre caliente. La ventaja de la homeotermia es que permite al organismo estar siempre en una temperatura en que las reacciones bioquímicas funcionan de forma óptima. O cercanas a lo óptimo. Pero como dice el dicho, hay veces en que "lo mejor es enemigo de lo bueno". Mantener este tipo de maquinaria a punto nos hace muy sensibles a los cambios de temperatura del ambiente o la falta de comida. Tener la sangre fría hace más fácil sobrevivir en las penosas condiciones en las que viven la mayoría de seres vivos. Los hongos, otra vez Sangre fría y sangre caliente son más bien dos puntos de un espectro en que cada grado de complejidad y potencia lleva consigo también cierto grado de fragilidad. Hay muchos puntos intermedios con peces capaces de calentar parte de su cuerpo y mamíferos que duermen todo el invierno. Algo fascinante ya de por sí, pero la explicación más curiosa sobre el tema es otra. Hay teóricos que creen que la homeostasis es una defensa contra las infecciones fúngicas. Insectos, reptiles o anfibios están plagados de hongos; en cambio, la mayoría de infecciones de este tipo tienen muchas dificultades para sobrevivir a la temperatura de la sangre caliente. Es, ¿qué duda cabe?, una buena razón para no beber cosas de animales de sangre fría. Los vampiros se las saben todas. También te recomendamos Cuando hace mucho calor aunque el termómetro engañe: así funciona la sensación térmica Calor y humedad: por qué mucha gente prefiere más temperatura pero "de secano" El futuro está llegando: vamos a vivir una transformación a lo bestia - La noticia Por qué tenemos la sangre caliente si es un enorme gasto de energía fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .

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Solo el arseniuro de galio puede intimidar al silicio: así es el semiconductor que está cambiando las reglas del juego

En el reino de los semiconductores, el silicio es el rey. Y lleva siéndolo durante la friolera de casi seis décadas, desde que en los años 60 destronó al germanio y se afianzó como el semiconductor con más potencial y el más utilizado por la industria de la electrónica. Sería exagerado defender que su estatus está siendo amenazado, pero lo cierto es que hay otro semiconductor que, aunque no es en absoluto nuevo, está pujando cada vez más alto y consolidándose como el complemento perfecto del silicio. El arseniuro de galio es un semiconductor peculiar. Incluso, en cierto modo, atrevido. Y es que aunque no forma parte de la estirpe de los semiconductores elementales, entre los que se encuentra, cómo no, el silicio, tiene unas propiedades que lo hacen muy atractivo y lo han colocado en el punto de mira de la industria de la electrónica. Desde hace tiempo los fabricantes de células fotoeléctricas y equipos de telecomunicaciones, entre otros, se ven obligados a compartirlo con las marcas de electrónica de consumo, por lo que pronto los usuarios seremos conscientes del impacto que ya tiene, y tendrá, en nuestras vidas. Un semiconductor con unas propiedades que para sí las querría el silicio El protagonista indiscutible de este artículo, el arseniuro de galio, no es un semiconductor elemental. A este selecto grupo pertenecen el silicio, el germanio, el selenio o el telurio, entre otros elementos, pero no el arseniuro de galio. Los semiconductores elementales se caracterizan por estar constituidos por un único elemento químico, pero el arseniuro de galio (GaAs), como podemos intuir aunque no sepamos mucha química, está compuesto de galio (Ga) y arsénico (As). En Xataka Sin el coltán nuestros móviles no serían tal y como son: qué es y para qué sirve el mineral más codiciado por las tecnológicas A lo largo de todo el artículo va a aparecer innumerables veces el término semiconductor, por lo que es una buena idea que repasemos de qué se trata antes de seguir adelante. Un semiconductor es un elemento o un compuesto que bajo ciertas condiciones de presión, temperatura, o al ser expuesto a radiación o a un campo electromagnético, se comporta como un conductor, y, por tanto, ofrece poca resistencia al movimiento de las cargas eléctricas. Y cuando se encuentra en otras condiciones diferentes se comporta como un aislante. En este último estado ofrece una gran resistencia al desplazamiento de las cargas eléctricas. En los elementos con capacidad de conducción eléctrica algunos de los electrones de sus átomos, conocidos como electrones libres, pueden pasar de un átomo a otro cuando aplicamos una diferencia de potencial en los extremos del conductor. Precisamente, esta capacidad de desplazamiento de los electrones es lo que conocemos como corriente eléctrica, y todos sabemos de forma intuitiva que los metales son buenos conductores de la electricidad. Curiosamente, lo son porque tienen muchos electrones libres que pueden desplazarse de un átomo a otro y, así, consiguen transportar la carga eléctrica. Bajo determinadas condiciones ambientales los semiconductores se comportan bien como un conductor, bien como un aislante, de ahí su importancia en electrónica y electricidad Como hemos visto, el arseniuro de galio es un semiconductor, y esto implica que en determinadas circunstancias es capaz de transportar carga eléctrica. Cuando se dan las condiciones apropiadas la movilidad de sus electrones es mucho mayor que en semiconductores como el silicio o el germanio. Y esto significa que su capacidad de transportar carga eléctrica también es superior. Este es el aspecto que tiene una molécula de arseniuro de galio. Otra propiedad muy interesante de este compuesto que, al igual que la alta movilidad de los electrones, hace posibles las aplicaciones que veremos en la siguiente sección del artículo es su elevada velocidad de saturación. No es necesario que profundicemos en este parámetro hasta el punto de complicar excesivamente el artículo, pero es interesante que sepamos que refleja la velocidad máxima a la que pueden desplazarse los electrones a través de la estructura cristalina de este compuesto. Esta velocidad máxima está limitada por la dispersión que sufren los electrones durante su desplazamiento. Los transistores de arseniuro de galio pueden trabajar a frecuencias superiores a los 250 GHz La conclusión más interesante y fácil de entender de todo lo que hemos visto hasta ahora consiste en aceptar que, cuando se dan las condiciones apropiadas, los electrones se mueven más y a más velocidad en el arseniuro de galio que en el silicio. Y esta propiedad tiene repercusiones muy importantes. Una de ellas consiste en que los transistores de arseniuro de galio pueden trabajar a frecuencias superiores a los 250 GHz, que es una cifra bastante impresionante. Además, son relativamente inmunes al sobrecalentamiento y producen menos ruido en los circuitos electrónicos que los dispositivos de silicio, sobre todo cuando es necesario trabajar a altas frecuencias. Estas características tan inusuales, y con un potencial tan grande, han provocado que el arseniuro de galio se utilice desde hace décadas para aplicaciones militares y en el ámbito de las telecomunicaciones, además de en otras industrias, como veremos en la siguiente sección del artículo. Se usa, por ejemplo, en los enlaces de microondas, en las comunicaciones vía satélite, en los radares y en la fabricación de diodos Gunn, que son una clase de diodos empleada habitualmente en electrónica de alta frecuencia. Puede parecer que estas aplicaciones nos quedan muy lejos a los usuarios de a pie, pero, en realidad, no es así. Y es que poco a poco la electrónica que recurre al arseniuro de galio se ha ido abriendo camino en dispositivos con los que estamos muy familiarizados, como los teléfonos móviles o los transformadores de corriente. Lo veremos con más detalle un poco más adelante. Esta fotografía muestra una oblea de arseniuro de galio con un diámetro de 2 pulgadas. Como podéis ver es mucho más oscura que las obleas de silicio. Hasta ahora solo hemos indagado en las propiedades más atractivas de este semiconductor, que son, precisamente, en las que aventaja al silicio. Pero este último elemento también tiene sus bazas, y son importantes, por lo que lo más razonable es contemplar al arseniuro de galio como un complemento del silicio, o una alternativa a este en determinadas aplicaciones en las que es necesario trabajar a altas frecuencias. Si nos ceñimos a la fabricación de circuitos integrados el silicio aventaja al arseniuro de galio en varios apartados clave. El más contundente consiste en que el primero es más abundante y más barato de procesar que el segundo porque la estructura de sus cristales es muy estable. Además, su conductividad térmica es alta, lo que permite introducir en los circuitos integrados una cantidad enorme de transistores y evacuar correctamente la energía que es necesario disipar en forma de calor. En Xataka Fusión nuclear y energía: de la teoría girocinética a la fusión con muones, pasando por su impacto medioambiental Pero esto no es todo. Un derivado muy útil del silicio es el óxido de silicio, un compuesto de silicio y oxígeno conocido habitualmente como sílice y presente en todas las variedades de cuarzo. Este óxido es un aislante estupendo y tiene unas propiedades eléctricas muy ventajosas. La última baza del silicio que merece la pena que conozcamos, aunque no es necesario que profundicemos en ella porque es relativamente compleja, es la alta movilidad de sus huecos de electrón, que reflejan la ausencia de un electrón cuando este abandona su átomo original. Estos huecos también contribuyen al paso de la corriente eléctrica en los semiconductores. Un sinfín de aplicaciones: de las células fotoeléctricas de alta eficiencia a nuestros móviles La propiedad del arseniuro de galio que lo hace especialmente indicado para intervenir en la fabricación de las células fotovoltaicas de los paneles solares es su elevada eficiencia, que es una consecuencia de la alta movilidad de los electrones y de la elevada velocidad que son capaces de alcanzar dentro del material. De hecho, el arseniuro de galio es casi el doble de eficiente que el silicio, y esta característica en este contexto marca la diferencia. En ese caso, ¿por qué se sigue utilizando silicio en las células fotoeléctricas? Sencillamente, porque las de arseniuro de galio son mucho más caras, aunque algunos grupos de investigación están haciendo avances importantes que podrían abaratarlas mucho a medio plazo. Las propiedades de este semiconductor también lo hacen idóneo para fabricar detectores de radiación infrarroja, detectores de rayos X y diodos láser como los que podemos encontrar alojados en la mecánica de transporte de nuestros reproductores de CD o lectores de Blu-ray Disc. El dispositivo de esta fotografía es el satélite estadounidense MidSTAR-1 utilizado, entre otras cosas, para detectar neutrones. Los paneles laterales contienen células fotovoltaicas de arseniuro de galio. También se usa para fabricar sensores capaces de medir la temperatura de las líneas de fibra óptica y permite aplicaciones muy interesantes en el ámbito de la espintrónica, una rama de la electrónica que no solo aprovecha la carga del electrón, sino también su espín, que, al igual que la carga, es una propiedad intrínseca de las partículas elementales (los electrones lo son) que deriva de su momento angular con valor fijo. Y, por supuesto, podemos encontrar elementos de arseniuro de galio en muchos de los dispositivos electrónicos que utilizamos todos los días, como nuestros smartphones. Los microprocesadores y los otros chips de nuestros ordenadores y teléfonos móviles son esencialmente de silicio, pero algunos de los componentes de estos dispositivos que intervienen en las comunicaciones recurren al arseniuro de galio por su capacidad de trabajar a frecuencias más altas e inferior consumo energético. En Xataka Así es el otro coltán: qué es, para qué sirve y cuál es el futuro del cobalto, el metal que hace posible que tu móvil sea como es El arseniuro de galio ya está en algunos de nuestros dispositivos, y llegará a más Las aplicaciones que hemos repasado en el apartado anterior son solo algunas de las que se benefician de las propiedades de este peculiar semiconductor. Hay otros ámbitos en los que también se utiliza, y posiblemente llegarán muchos más en el futuro. Esta afirmación es razonable porque actualmente hay grupos de investigación trabajando para encontrar nuevas aplicaciones en las que el arseniuro de galio pueda marcar la diferencia. Uno de los campos en los que se están realizando avances prometedores se afianza sobre un efecto que se produce al someter a un cristal de arseniuro de galio a un campo eléctrico de mucha intensidad durante un período de tiempo muy corto (menos de un picosegundo). Al llevar a cabo este procedimiento los electrones oscilan con una frecuencia muy alta, por lo que los investigadores confían en que esta técnica tendrá un impacto muy importante en la miniaturización de los dispositivos electrónicos. El dispositivo de esta imagen es un diodo Gunn de procedencia rusa fabricado con arseniuro de galio. Todo esto puede parecer aún algo alejado de nosotros, los usuarios, pero, como os adelanté unos párrafos más arriba, en realidad está al alcance de nuestra mano. Hace pocas semanas tuve la oportunidad de echar un vistazo al prototipo de un transformador de corriente de la marca Anker con el tamaño de una cajetilla de tabaco que recurre al arseniuro de galio para ser capaz de cargar simultáneamente las baterías de varios dispositivos, como un ordenador portátil, un smartphone y un tablet, en el mismo tiempo en el que reponemos nuestro teléfono móvil utilizando la carga ultrarrápida. Esta marca ya está vendiendo dispositivos que utilizan nitruro de galio por su alta eficiencia, pero este es solo el principio. No me cabe duda de que no tardaremos en encontrar en el mercado muchos más productos, de este fabricante y de otras marcas, que pondrán a nuestro alcance unas prestaciones muy atractivas gracias a la utilización de los compuestos de galio. Eso sí, probablemente serán más caros que los dispositivos que recurren al silicio. En cualquier caso, como siempre, seremos los usuarios los que podremos decidir si realmente esa mejora de las prestaciones compensa el posible incremento del precio. Imágenes | Benjah-bmm27 | La2O3 | United States Naval Academy | ScAvenger También te recomendamos Sin el coltán nuestros móviles no serían tal y como son: qué es y para qué sirve el mineral más codiciado por las tecnológicas El futuro está llegando: vamos a vivir una transformación a lo bestia Transistores inversos: qué son, para qué sirven y por qué aspiran a reinventar la electrónica - La noticia Solo el arseniuro de galio puede intimidar al silicio: así es el semiconductor que está cambiando las reglas del juego fue publicada originalmente en Xataka por Juan Carlos López .

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Así han remasterizado ‘Legend of Zelda: Twilight Princess’ para Nvidia Shield (y otros videojuegos) recurriendo al deep learning

En su momento constituyeron una revolución gráfica, y muchos aficionados estábamos encantados con ellos... pero tenemos que admitir que, a ojos actuales, muchos de los videojuegos de la primera generación en 3D lucen bastante feos. Una de las razones de esto es la escasez de polígonos en sus modelos 3D. Y la otra, nada desdeñable, la (baja) calidad de las texturas (esto es, de las imágenes que lograban que un mero cubo adoptara el aspecto de, pongamos, un muro de piedra). Así, a nadie le puede extrañar que en esta época de recuperación, revaloración y remasterización de juegos clásicos, las texturas sean uno de los aspectos a 'acicalar'. Lo que quizá pueda pillarnos más de sorpresa es que se esté usando la inteligencia artificial para automatizar esta labor. En Xataka El tamaño de los videojuegos se está convirtiendo en un problema (y no ha hecho más que empezar) Un 'Zelda' remozado... sólo para usuarios chinos Cuando Nvidia lanzó su set top box Nvidia Shield en China, llegó a un acuerdo con Nintendo: los usuarios chinos (y sólo ellos), podrían ejecutar juegos de Wii en su Shield. El problema es que aquella videoconsola de Nintendo no era compatible con resoluciones de alta definición, lo que repercute negativamente sobre la experiencia de juego en las actuales pantallas 4K. Así que Nvidia ha decidido hacer algo al respecto, y ha anunciado esta misma semana una actualización gráfica de uno de esos juegos, 'Legend of Zelda: Twilight Princess' consistente en la mejora de 4.400 texturas gracias al uso de técnicas de deep learning. Como podemos ver, el resultado no es tan espectacular como la versión HD de ese mismo juego lanzada por Nintendo para la Wii U, pero sí mejora claramente la versión original de esta entrega de 'Zelda': Graphical comparison:Original Shield RemasterVSShield Version updated texturesVSTwilight Princess HD on Wii U pic.twitter.com/xjnB0yZv8q— Chinese Nintendo (@chinesenintendo) 15 de enero de 2019 En Xataka Esta inteligencia artificial es capaz de recrear motores de videojuegos con sólo ver dos minutos del juego Una tecnología al alcance de cualquier aficionado a la IA En los últimos tiempos, varios grupos de aficionados se han propuesto realizar tareas similares, por su cuenta y riesgo, a la realizada por Nvidia. Juegos como 'Final Fantasy VII' se han beneficiado de la labor de desarrolladores que, armados únicamente con un software de 100 dólares llamado AI Gigapixel, han logrado mejorar su aspecto. El funcionamiento es, dentro de los que cabe, simple: los desarrolladores alimentan una GAN (una red generativa antagónica) con dos versiones de una misma imagen, una de resolución extemadamente alta y otra de baja resolución. A continuación, la GAN juega al gato y al ratón contra sí misma: una red neuronal trata de reconstruir la primera imagen a través de la segunda, y otra evalúa el resultado, hasta que éste es satisfactorio. Una vez el sistema ha sido 'entrenado' se someten todas las texturas del videojuego en cuestión a este proceso, hasta que obtenemos texturas de alta resolución basadas en las originales (de baja resolución). Si te interesa, en este foro repasan más ejemplos aplicados a otros juegos, y aportan más información técnica. También te recomendamos El futuro está llegando: vamos a vivir una transformación a lo bestia Spell, la plataforma que facilita al pequeño desarrollador ejecutar experimentos de deep learning, recauda 15 millones de dólares El análisis de nuestro genoma mediante inteligencia artificial desvela la huella de un ancestro humano desconocido - La noticia Así han remasterizado 'Legend of Zelda: Twilight Princess' para Nvidia Shield (y otros videojuegos) recurriendo al deep learning fue publicada originalmente en Xataka por Marcos Merino .

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