Inicio / Música/Espectáculo / ‘El motel del voyeur’: Relatos de un fisgón fabulador

‘El motel del voyeur’: Relatos de un fisgón fabulador

El motel del voyeur

Gay Talese- Alfaguara

En el año 1980, Gay Talese recibió una carta anónima en la que un hombre le decía que era dueño de un hotel en Colorado y que lo manejaba con ayuda de su mujer y de su suegra. El hotel se llamaba Manor House. En la misma carta le confesaba que en 12 de las 21 habitaciones, había fabricado falsos conductos de ventilación para mirar, subido al desván del techo del hotel, lo que hacían sus clientes en privado. El lo hacía para saciar sus necesidades de voyeur. A esta ingeniería de la perturbación la llamaba "plataforma de observación".

Asimismo, sugería que lo que llevaba adelante era una investigación sobre "todas las fases de la vida de la gente, tanto social como sexualmente, y para responder a la antiquísima pregunta de cómo la gente se comporta en su dormitorio". El hombre se llamaba Gerald Foos, y cubría su delito convenciéndose de que su actividad era similar a la de Masters y Johnson o a la de Alfred Kinsey.

Gay Talese, ultraconsagrado padre del Nuevo Periodismo, ya había escrito el libro Honrarás a tu padre, que inspiró la serie Los Soprano. En El motel del voyeur asume que al leer la carta sintió una extrema curiosidad: la típica de un voyeur. Entonces fue a ver a Foos, conoció el hotel, y en una especie de rueda de la fortuna, le tocó ver una felación de una mujer a su pareja en vivo desde dos metros de altura.

Al poco tiempo, Talese comenzó a recibir los manuscritos de Foos, notas que había tomado desde 1966 en adelante, previa firma de un pacto de anonimato. En esas notas registró sexo heterosexual, homosexual, lésbico, tríos, sexo pago, sexo aburrido, masturbaciones, discusiones, sexo anal, sexo practicado por tullidos ex combatientes de Vietnam, incesto y bestialismo.

Y también un asesinato en uno de los cuartos, que según las notas de Foos, fue cometido en 1977 y del que Talese nunca encontró registro público. Una inconsistencia que marca en el libro, pero que al enterarse tampoco dijo nada. En 2013, cuando los delitos ya habían prescripto, Foos se contactó con Talese para hacer pública su historia con nombre y apellido.

El periodista admite que durante esos años encontró varias incoherencias más en fechas y datos, que una investigación del Washington Post profundizaron. Talese admitió en un principio que Foos lo había engañado, y que pensaba desistir de publicar el libro. No lo hizo. El libro salió y Steven Spielberg compró los derechos para filmarlo, pero terminó desechando la idea.

Silvina Giaganti

Chequea también

Pablo Lescano: Mi vida en 20 canciones

El líder de Damas Gratis repasa su historia como fundador y compositor principal de la cumbia villera

Escuchá los nuevos temas de El Mató a un Policía Motorizado

La banda de La Plata estrenó ‘El tesoro’, el simple adelanto de su próximo disco